Se desconoce
cuando se cultivó el primer Bonsai, pero se conoce que
ya los antiguos
Egipcios, practicaban este arte por los grabados e inscripciones
aparecidas en las
pirámides.
Los antiguos Babilonios, parece ser que también practicaban
este arte, pues de ellos nos
llegan noticias a través de el conocimiento de sus jardines
colgantes, que fueron una de
las siete maravillas.
Sin lugar a dudas cuando este arte tuvo mas apogeo, fue en China
durante la dinastía
Han que se cultivaron árboles miniaturizados en bandejas
planas semejando paisajes con
rocas.
Posteriormente se empezaron a cultivar árboles de forma
individual, aunque no se sabe exactamente cuando, a estos arbolitos
se les denominaba Pun-Sai , de esta se deriva la
palabra Japonesa Bonsai. En realidad los caracteres Chinos y Japoneses,
para ambos
términos, son idénticos.
Cuando en la Edad Media, los Chinos invadieron Japón, introdujeron la religión
Budista.
En esta religión como en otras, los monjes eran los custodios
y portadores de la
sabiduría, costumbres y herencia cultural, por lo que no es de extrañar
que estos llevan
consigo su lenguaje escrito, su arte y sus Bonsais.
Durante siglos, la propiedad y cuidado de los Bonsais, estuvo ligada
a los nobles y personas de alta alcurnia. Estos llegaron a reverenciar
a estos árboles,
que eran
reproducidos según los existentes en las altas montañas, a los que se atribuía
cualidades espirituales que se creía pasaban a los propietarios
de una de sus
reproducciones. |