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El pino Thumbergii y yo (Parte 1)

Trucos y técnicas para los primeros pasos en el desarrollo de un Pino Thumbergii, por JJMA

Por: Webmaster | Publicado: 24/09/2010 13:25 | |




Muy buenas

Después de mucho tiempo sin postear hoy voy a escribir unas cosillas sobre el pino thumbergii o pino negro japonés. Ni idea si las experiencias que voy a dejar reflejadas son extrapolables a otras especies, puesto que por razones personales, no cultivo especies autóctonas y mi poca experiencia se limita al pino blanco japonés y hace muy poquito tiempo al pino negro. Como me es difícil ir al turrón desde el principio, una serie de reflexiones a modo de introducción.

Me remonto. Al igual que muchos de vosotros, la mayor parte de la información que se podía conseguir sobre cultivo y formación hace años, provenía de publicaciones y revistas japonesas. En resumen, mi formación teórica se ha basado siempre en lo que hacían / decían los japoneses, y eso quieras que no, marca. Los árboles que siempre admiré y quise tener, eran japoneses. Y para colmo, el manual de instrucciones al que tenias acceso también lo era, así que lo uno lleva a lo otro, y la mayor parte de los árboles que hay en mi terraza como no, son especies japonesas.

Por otra parte, y en contra de algunas opiniones sobre el mejor modo de comenzar en el mundo del cultivo de árboles, la mía personal descarta las semillas y los esquejes como forma de introducción. Veo con frecuencia un apetito insaciable por adquirir información, plantas, etc. con un objetivo no muy claro. Además, nuestra mentalidad y modo de vida, parece que nos conmina a conseguir resultados buenos y rápidos en un ti-tac, y eso va a ser que no. Mi teoría, personal e intransferible al igual que mi tarjeta de crédito, me dice que la mejor forma de aplacar esas ansias de tener y hacer “bonsai” es realmente tenerlo y poder aplicar técnicas sobre él. Si empezamos plantando semillas o esquejando, las probabilidades de poder aplicar técnicas sobre ellos se dilata en el tiempo y pueden ocurrir dos cosas, a saber: que te desesperes por la lentitud del proceso, o que abrases a las pobres plantas haciéndoles cosas para las cuales ni ellas ni tu están preparadas y que terminan con la misma desesperanza.

En otro orden de cosas y no menos importante que lo anterior, es la experiencia en cultivo. Ojo que no hablo de la mayor o menor capacidad creativa, ni del dominio en el alambrado, la makita y el sulfocalcico. Hablo de algo tan banal, pueril y poco espectacular como saber regar, abonar con criterio o trasplantar en el momento adecuado. Jardinería pura y dura, de la que no se ve en demostraciones, talleres o artículos de remodelaciones, pero que suponen el 99% de la vida o la muerte de un árbol, y el mismo porcentaje del tiempo dedicado a los árboles.

Soy un defensor a ultranza, casi obsesivo, de que difícilmente podremos conseguir un buen árbol si no sabemos cultivarlo. El cultivo (el bueno) es fundamental, imprescindible, necesario, para cualquier cosa que queramos realizar en la fase creativa o de formación de un árbol. Para modelar un árbol ha de estar sano, muy sano, y eso se consigue con un perfecto cultivo, no basta con saber mantenerlo vivo. Y después de modelarlo, hay que conseguir el objetivo perseguido a base de crecimientos controlados, pinzados, defoliados, selección de brotes, etc o de lo contrario, el mejor modelado realizado por el mejor modelador, no llegará a culminarse o se echará a perder irremediablemente. Ni que decir tiene, que saber como responde una especie concreta a podas drásticas, alambrados y demás, no solo es necesario después de modelar, sino que es casi mas importante el saberlo antes de esa formación. Una pregunta tonta: ¿Como voy a ser capaz de predecir el futuro de un árbol antes de meterle la tenaza y la makita, si no tengo idea del comportamiento de la especie a los trabajos que le voy a hacer?.

¿A cuento de que viene todo esto?. Pues muy sencillo o muy complicado, según se mire. Intento ser consecuente con mis ideas, y las mantengo. Después de muchos años cultivando árboles más o menos formados, pero siempre partiendo de material con cierto porte, ¡¡¡¡¡he pecado¡¡¡¡¡¡. Bueno, pecar, lo que se dice pecar, no ha sido. En realidad, he hecho justo lo contrario a lo que vengo sosteniendo desde hace unos párrafos. ¡¡¡¡¡¡he sembrado semillas¡¡¡¡¡¡¡¡. Dicen que la ignorancia es la madre de la imprudencia y del atrevimiento. En este caso he sido soberbio y he considerado que puedo ser capaz de conseguir un gran árbol partiendo de una semilla. Pienso que tengo la experiencia y conocimientos suficientes para poder lograrlo, veremos si la madre naturaleza me pone en mi sitio o consigo el objetivo. 

Como una cosa es ser soberbio y otra jilipollas, también es cierto que me he puesto a ello con aquello de lo que más información teórica disponía para poder apoyarme y no ha sido otro que el cultivo del pino negro japonés desde semilla. Muchos seguro que habéis leído algún articulo sobre el tema. Pues desde ya digo, que según mi experiencia, o yo soy muy torpe leyendo y no entiendo o en esos artículos hay partes que eran raras de traducir, o al autor se le olvido “casualmente” comentarlas. 

Empecemos. Halla por el año del Señor de 2004 y por medio de mi buen amigo José Acuña (Centro Bonsái Tenerife) fue cuando llegaron a mi poder una partida de semillas de pino thunberguii, procedentes, curiosamente, de los Estados Unidos de Norte América también conocido como EEUU o USA. Pues venga, ya que las tenemos, vamos a intentarlo. El proceso de plantación esta muy bien explicado y documentado en el siguiente post, así me ahorro el contarlo: Semillero de pinos 

Si habéis leído el post de José Acuña, el objetivo es hacer germinar las semillas, para después “esquejarlas” eliminado las raíces y dejando solo el tallo y el penacho de acículas. El primer escéptico era yo. ¿Eso funciona?, anda ya. Solución, dando por hecho que eso no funcionaba ni de coña, y que de hacerlo lo haría en un porcentaje mínimo, vamos a plantar semillas como si no costase que seguro que palman un montón. Las semillas a pesar de ser del país de la Coca Cola resultaron buenas, y germinaron en un gran porcentaje. “Solo quinientas”. Toca esquejarlas. Aquí si que no vamos a tener tanta suerte. Vamos a esquejar unas doscientas, que con que sobrevivan unas cuantas, nos damos con un canto en los dientes. Segundo error, no solo funciona sino que lo hace de maravilla. El japonés sabe de que escribe, vamos bien. O no, ahora resulta que tengo doscientas semillas esquejadas de quinientas que plante. Cagón to lo que se menea. Bueno el caso es que un semillero con cien semillas tuvo un final feliz para mi (lo cambie por un árbol) y del otro seleccione cosa de cincuenta plantas, quedándome con las que tenían más y mejores raíces, procediendo a plantarlas en macetas individuales.

El año 2004 fue el primero de vida de los pinos, y realmente hacen poco o muy poco. Primero germinan, después llego yo con la gillette y los esquejo, por lo tanto han de sacar de sus pocas reservas nuevas raíces para sobrevivir, así que con tanto estrés se quedan en poco mas que un penacho de acículas con raíces, que no es poco. 

En el 2005 me empiezan a surgir las primeras dudas. Yo quería árboles pequeños y los pinos tienen una tendencia a tirar velas largas y fuertes, con gran tendencia apical dando prioridad al ápice sobre la zona baja. Si bien algunos árboles tenían alguna yema o rama baja, eso no era lo habitual. Para crear conicidad en el tronco, quería ramas de sacrificio en la base, y además, cuantas mas ramas y mas bajas tuviera, más fácil seria sustituir en un futuro la rama de engorde apical por una rama lateral. Mecachis en los patitos, al japonés se le olvido escribir como se consigue eso. Retiré acícula vieja en algunos, para ver si salían yemas, en otros se la dejé, para ver si salían yemas, pero nada, el resultado era aleatorio y sin una conclusión clara. No todos respondían del mismo modo. De pronto, una conjunción astral ilumina mi mente. Por mi experiencia con el pino blanco, intentar conseguir yemas de zonas en las que no hay acícula o no la ha habido en tiempos pasados es arto difícil, por no decir imposible. Pero tate, si las hay o las ha habido, la cosa cambia, y de que manera. Una poda drástica provoca el despertar de yemas latentes en casi cualquier especie vegetal. Vegetal+poda+yemas+quetengomuchospinos, vamos a probar. Y probamos. Agarro media docena de pinos, les engaño diciéndoles que no va a ser nada grave, que está todo controlado, y los decapito. 


Primero un ejemplo de la aparición de yemas en el pino blanco japonés. Se puede apreciar un brote ya abierto del año anterior, y a su lado uno producido para este año. 




Como se puede apreciar, esa brotación está bastante lejos de la zona de acículas, pero como decía anteriormente, allí donde hay o hubo acículas, se pueden conseguir nuevas yemas. 




Y tampoco es un caso aislado, sino que dependiendo del árbol y de cómo te lo montes, se puede conseguir que sea lo habitual y no la anécdota. 




Por aquellas fechas, la situación de todos los pinos era más o menos esta. 




Y después de despistarlos con falsas promesas, la situación de los voluntarios fue esta. 



Como se puede ver, se elimino todo el tallo, a excepción de algunas acículas. 




Se pueden apreciar todavía las acículas juveniles secas y que fueron cortadas después de haberse secado. 




Para que después digan que la suerte no influye en esta vida, todos los numerados del 30 hacia arriba, sufrieron el experimento. 




Como se puede ver, la suerte ya estaba echada. Aquí es cuando comienza el momento de reflexión. Los que estabais leyendo, tenéis prohibido terminantemente continuar leyendo y mirando las fotos del post. Es el momento en que cada cual, con su sapiencia, experiencia o intuición piensa de forma razonada cual es el modo en que van a reaccionar los pinos. Tic tac, Tic tac, Tic tac, Tic tac, Tic tac, Tic tac, Tic tac, Tic tac, Tic tac. Tiempo.

Si nos atenemos a lo que se dice por ahí, les quedan dos telediarios. Yo también lo pensaría si me fiara de lo que se dice por ahí, pero soy escéptico por naturaleza.

La naturaleza es sabia, y reaccionara haciendo sobrevivir a la planta de algún modo. Con esta teoría me alineo, ¿pero cual será la reacción? 

Tercera y última, este tío nos vacila porque el ya lo sabe. Je, lo sé ahora, pero no cuando lo hice. Ese es el motivo de que insista tanto en la necesidad de validar solo nuestras experiencias propias, y no tomar como dogma de fé las ajenas. Como diría el insigne político Don Julio Anguita, programa, programa, programa. Experiencia propia, experiencia propia, experiencia propia. Pesado pero no por ello menos cierto.


Descripción de la foto:

En primer lugar tenemos el tramo de tallo en el que estaban las acículas de la primera brotación, a las que se da en llamar brotación juvenil. Son acículas simples. Estas acículas ya se habían secado, y fueron recortadas después de secarse, mas que nada por evitar podredumbres y para que estéticamente quedase mejor, soy un maniático. 
Las acículas superiores ya eran de una segunda brotación, y estaban pareadas. A la derecha vemos una pareja de acículas, a la izquierda, el nacimiento de una pareja de acículas junto a la axila de una acícula simple que todavía se conserva verde. 

Y en el tramo sin verde del tallo, sorpresa, los Rolling Stones en concierto.¡¡¡¡¡¡Nooooooo¡¡¡¡¡¡, son yemas, abundantes, frescas y lozanas cual zagala correteando por el verde pastizal de la campiña.  





Casualidad, ficción, fhotoshop?. Pues no, sintiéndolo mucho, la reacción de todas las plantas fue la misma o parecida en mayor o menor medida. 



otro 


otro más 




y así hasta el infinito y más allá 




Pues mira, ya he aprendido algo que no había leído ni me había dicho nadie. Es posible provocar la aparición de yemas en zonas sin acículas en un pino. Esto mola, porque abre ante mi un universo de ramificaciones traseras hasta ahora desconocido, y que me soluciona el primero de mis problemas, conseguir ramas bajas con el doble objetivo de engordar la base del tronco y de tener ramas con las cuales poder sustituir ápices. 

La brotación de estas yemas se produjo ese mismo año, todas ellas con acícula juvenil, pero como decimos por aquí, donde no hay mata no hay patata, pero si hay mata, tenemos patata. 

Estas fotos corresponden a las mismas plantas dos meses después de haber sido decapitadas. 




Realmente para mi en ese momento, el principal objetivo es conseguir brotación en la zona baja, independientemente del tipo que fuera. Posteriormente ya se producirían las yemas habituales que se conviertan en ramas. 




Un detalle de las acículas 






Como se puede apreciar en esta secuencia de fotografías, la reacción de las plantas ha sido la misma, con la diferencia en la abundancia y vigor de las yemas, cosa normal puesto que esto no son matemáticas, sino plantas. Dependiendo del vigor de la planta, sus reacciones también son más o menos vigorosas. 




Seis meses después de haber decapitado las plantas, podemos hacer una comparación entre plantas a las que no se les ha recortado el tallo (PT01) y a las que si. 




El crecimiento ha sido más o menos bueno. En el caso de esta planta y otras muchas, se han aplicado diferentes “perrerías” al objeto de conseguir brotación baja, pero ninguna de ellas tan drástica como el decapitado. Se pueden apreciar penachos de acícula repartidos por el tallo, que irán convirtiéndose en ramas con el paso del tiempo. 




Las plantas decapitadas llegaron así al otoño. 




Se puede apreciar en las fotografías como en los seis meses que pasan desde el corte hasta el otoño, las plantas han tenido tiempo de producir las yemas, generar la brotación juvenil, producir nuevas yemas que se han transformado en acículas adultas, e incluso preparar la brotación para la temporada siguiente. En mi modesta opinión, un alarde de eficacia por parte de la planta. 




La diferencia de altura y grosor entre las plantas a las que se les corto el tallo y las que no, es evidente. 




Para muchos puede considerarse una perdida de tiempo el no dejar crecer y engordar estas plantas como al resto, pero el trabajo se está realizando de cara al futuro, y lo que hoy parece un paso atrás, en un futuro puede que sean dos hacia delante. 




Hasta aquí el desarrollo de estas plantas en sus casi tres primeros años de vida. Recapitulemos: 
Se sembraron y esquejaron en 2004. Ese año, realmente era más apetecibles como condimento para ensaladas (por lo tiernos) que como futuro árbol.
En el año 2005 se pasaron a maceta individual. Se aprovecho para ordenar y recortar raíces. Otro año que entre ponte bien y estate quieta, fue de transición asentamiento y fortalecimiento de las plantas. también he de decir en mi contra, que alguna otra perrería más con el objetivo de conseguir brotación baja les hice. Vamos que muy tranquilitos no estuvieron.
En el año 2006, la mayor parte estuvieron tranquilos excepto los decapitados. Abono y riego, no recuerdo haberles hecho nada más, a excepción de algún recorte de brotación a mitad de año, y solo en plantas que habían elongado las velas en exceso, y no fueron muchas.

Durante el invierno de 2006 al 2007, en esos fríos días Siberianos se aprovecho para alambrar algunos tallos de las plantas, y comenzar a producir curvas. A pesar de ser pleno invierno, las coníferas son muy flexibles incluso en invierno, y más todavía si son jóvenes como estas. En algunos casos llegue a realizarles curvas exageradas.

En otros casos, las curvas se produjeron de forma natural, y no fue necesario el alambrado (de momento) 




Uno con su alambre 



Aprovechando que tengo fotos en detalle, vamos a ver una secuencia en la que se aprecia la formación de yemas en las zonas bajas del tallo. 




Alambrar estos pinos tan pequeños sin pisar las acículas o los brotes, tiene su miga. Intentar mantener un paso constante en los giros del alambre es prácticamente imposible, así que se alambra como buenamente se puede. 



Llegada la primavera de 2007, les llega un trasplante. A pesar del recorte y ordenación de raíces que se les hizo al pasarlos del semillero de esquejado a la maceta individual, tenia prevista otra actuación para ellos en esas fechas. Quien me conoce sabe que soy un maniaco obsesivo respecto a las raíces de los árboles. Como dice el refrán, con buena brocha bien se pinta. Con buenas raíces, bien se cultiva. 

Como indicación, la mezcla en que estuvieron plantados en maceta de barro, fue akadama y volcánica tinerfeña en una proporción aproximada de 60/40. Grano grueso (10-15 mm) del más grande que se vende, que en algunos casos sirve casi como munición de catapultas de lo gordote que es. 




Estado del cepellón de una planta al azar 




Detalle de la micorrización. Kontxo, voy a meterme en un jardín. Las micorrizas. Ni buenas ni malas sino todo lo contrario. Que queréis que os diga. Discrepo un montón con la línea oficial que habla de las micorrizas como parte FUNDAMENTAL en la buena salud de una conífera. Si están en su justa medida bien, si no están tampoco pasa nada. Que tienen un comportamiento simbiótico, si, que ayudan a las raíces y de rebote a la planta, si. Pero ojo, un pino sin micorrizar o con escasez de hongos puede estar más sano que la puñeta y no echarlas de menos si se sabe cultivar, no son ni mucho menos imprescindibles. 

Todavía no he oído a nadie hablar mal de las micorrizas, y en esto si que voy a discrepar. Las micorrizas en exceso, son la mayor plaga que ha parido madre, dificultan el riego, ciegan los agujeros de drenaje, impiden la ventilación de las raíces , y pueden colaborar a encharcar el sustrato como si de una mala turba se tratara. A mi me pasa con demasiada frecuencia, y me obligan a trasplantar árboles que por la integridad del sustrato y por el tiempo transcurrido desde el último trasplante no seria necesario, pero que los hongos han degenerado de tal modo que lo hace obligatorio. Es mi opinión sobre ellas, pero tenia que decirlo. 



En este punto he de agradecer la colaboración, siempre interesada, de mi hija Oihane. Por un módico precio por árbol trasplantado, y sin ningún interés en aprender pero si en sacarse una pasta, colabora en desmacetar, deshacer cepellones y realizar un recorte de raíces preliminar. A mí me despluma, pero se pueden trasplantar unas cuantas decenas de plantas en no mucho tiempo. 




Como podéis ver, se meten las tijeras a saco y se corta la parte inferior sin haber deshecho el cepellón. Esas raíces se van a cortar si o si, y perder el tiempo en deshacer el cepellón antes de cortarlas, es eso, perder el tiempo. 




Cuando ya tenemos el cepellón reducidito, y sabemos que las raíces que hay ahí dentro son las que nos vamos a quedar, es entonces cuando tiramos de palillito y nos molestamos en tratarlas con cariño, al objeto de no dañarlas y dejarlas bien ordenaditas. 




Ya eliminada la tierra del cepellón. Como podéis apreciar, las raíces tienen adheridas las micorrizas. Esas micorrizas son las chachis pirulis, las que van a ayudar a la planta caso de que lo necesite. Como el trasplante se ha hecho a base de palillos, sin agua a presión, un sustrato nuevo no va a tener ninguna necesidad de añadirle sustrato viejo, ni mucho menos hongos comerciales. Con lo que ya hay, vamos más que sobrados. 



Detalle del futuro nebari. Raíces radiales a la misma altura y bien distribuidas. Las cosas cuando empiezan bien, tienen mas probabilidades de terminar de igual forma. 




Y no me podía resistir, porque me encanta ver esta profusión de yemas en un pino, y como la foto ya estaba, pues aquí va. Recordar en este momento, que las semillas se plantaron en la primavera de 2004 y estamos en la primavera de 2007, tres años cabales, o lo que es lo mismo, treinta y seis meses de vida de los pinos. Puede parecer mucho o poco según se mire, pero mira que han vivido cosas las plantitas. 




Por cierto, se me olvidaba comentarlo. Como se puede apreciar, las plantas estaban en macetas de barro con un sustrato muy grueso y muy drenante. Esto ha colaborado a la generación de gran cantidad de raíces. La maceta de barro tenia como objetivo compensar el calibre del sustrato y mantener mejor la humedad para no volverme loco regando.

En este segundo trasplante, la cosa cambia bastante. El contenedor va a ser un escurridor, el sustrato de menor calibre, y la mezcla diferente. Por partes.
El escurridor tiene como objetivo, conseguir un gran y abundante crecimiento de raíces de forma controlada dentro del espacio del escurridor. En cuanto las raíces asoman por los agujeros, dejan de crecer y ramifican por detrás. Cuantas más raíces mayor crecimiento.




El calibre del sustrato es menor, puesto que el escurridor deja circular mucho aire y el sustrato se seca rápidamente. Como una cosa es una cosa y seis media docena, no tengo intención de regar cada dos horas con un calibre grueso, así que reduzco el calibre para que retenga mejor el agua.
La mezcla es distinta, en este caso akadama y kiryu en una proporción aproximada de 70-30%. Sustituyo la volcánica por kiryu, puesto que considero que tienen mayor capacidad de retención de agua y una buena vejez puesto que es más resistente a la degradación que la akadama. Además el kiryu les va bien a los pinos. 

El resultado del trasplante os lo podéis imaginar, además de no tener más remedio que hacerlo, puesto que no tengo fotos.

Algunos de las plantas en la primavera de 2007, ya pasado un tiempo después del trasplante, abonados, y empezando a hinchar yemas.

Esta planta es la PT01, y como se puede apreciar, en algún momento ha sufrido una reducción en altura provocando la aparición de yemas, así como alambrado. 



Detalle de las yemas 




El colega del PT01 el amigo PT02 




Detalle de yemas del PT02 




Como se puede apreciar, durante este tiempo mi objetivo no ha sido precisamente que crezcan mucho o rápido. Me he centrado en conseguir una buena base de raíces y una abundante ramificación inferior, que pueda servir tanto como ramas de engorde o de ramas inferiores en un futuro, incluso ápices de sustitución. 




Bueno, tengo fotos para aburrir, si no lo he hecho ya, de todas las plantas, pero en mayor o menor medida, están todas similares. Las últimas fotos corresponden a los pinos decapitados, que seguro que hay interés en verlos. 




Detalle del racimo de yemas 
















Bueno, y con esto os dejo. Otro año tocará la segunda parte de la evolución de las plantas, solo hemos visto tres años de su evolución. 

Si recordáis la introducción a este post hablaba de la inquietud de la inexperiencia, de las prisas. Algunos pensaran que se han hecho muchas cosas en poco tiempo, pero yo pienso que todas de manera razonada y basada en la experiencia anterior. Todavía estoy aprendiendo, anda que no me queda por aprender, pero la mayor parte de mis conclusiones se basan en mis propias experiencias, y eso enseña más que cualquier otra cosa.

En lo que si que soy muy consecuente, es en otra de mis apreciaciones del principio del post. El tener un árbol que te satisfaga cada vez que lo ves al ir a regar hace que tengas mas paciencia con los proyectos. Y como humano que soy, yo tengo ese árbol que me sirve de ejemplo y de calmante para no agobiar más a los pinos. Este es el objetivo que persigo y me calma, mi última adquisición .

Saludos y hasta otra. 




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