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Acodos y bonsai, parte 1

Acodos en bonsai, por JJMA

Por: Webmaster | Publicado: 21/09/2010 12:09 | |




Muy buenas.

Aunque el tema de los acodos está más que trillado, hoy voy a mostraros una de las formas que tengo de hacerlos. La verdad es que no deja de ser la unión o mezcla de varios métodos o técnicas, que no viene mal conocerlas, y sobre todo practicarlas, para después poder adaptar la que mejor nos funcione o creamos más apropiada a nuestros intereses. Yo he practicado acodos de estrangulamiento, de anillo, de ventana completa, de ventana parcial, de a lo bruto, vamos de todo tipo, y eso me permite ir descubriendo ventajas e inconvenientes de cada uno, así como de las especies más apropiadas para cada uno de ellos. Esto que viene a continuación es uno de los resultados de todas esas experiencias, el “acodo mix”. ;-)

Podemos decir que este acodo es una mezcla del acodo de ranura y estrangulamiento. La teoría nos dice que si interrumpimos el flujo de savia del árbol, o eliminamos la corteza, y con ella la capa de cambium, y creamos las condiciones idóneas alrededor de la zona afectada, provocamos una reacción por parte del árbol que hará que este emita raíces. Esta es la teoría, en la cual hemos de basarnos, pero que no siempre llega a buen termino. Algunas veces por hacerlo en mala época, por descuidar el acodo, por realizarlo mal, o porque al árbol no le sale del meristema sacar raíces, se da el caso de que no conseguimos el objetivo. Algunas veces muere la zona superior del acodo, y otras sencillamente lo “puentea” formando un callo, restituyendo el flujo de savia sin sacar raíces o muy pocas.

Ahora que digo lo del callo, esto no es necesariamente malo. Antes de formar raíces, lo habitual es que se forme un callo, y de este es de donde realmente surgen las nuevas raíces. Es este callo de cicatrización uno de los motivos por los que me gusta el tipo de acodado que os voy a mostrar, pero antes os voy a mostrar también algún fracaso, para intentar explicaros lo que me lleva a realizarlo de este modo, y como no, para alargar el post y demostrar gráficamente lo que digo, y que no todo sea bla, bla, bla, que unas estampitas alegran el tostón.

Bien, este es el caso de un acodo fallido en un olmo parvifolia. Miento como un bellaco, son dos acodos fallidos. Y eso que los olmos se acodan con mirarlos, jua, jua, jua, y requetejua. Que soy un torpe, lo reconozco. El primer intento es la aplicación de una técnica conocida gracias a una revista de difusión internacional dedicada al Bonsai. Como no, técnica japonesa, muchos la conoceréis. Con esto de leer y entender poco lo que leo, o que el traductor no es muy hábil, o que el japonés cuenta lo que quiere, o que yo entiendo lo que me da la gana, el caso es que nastis de plastis. Primer intento, ranura en el tronco, peazo de alambre de 5 Mm. introducido en la ranura A PRESION, y a tapar con akadama manteniendo humedad constante. Y una leche. El árbol que pasa de cirugía, y se salta la barrera sin pagar peaje. Vamos que tiene los huevos como el caballo de Santiago, y escupe el alambre, puentea la ranura, y sigue a su bola. Eso si, de forma testimonial me produce una raíz decente, UNA, para que no me desanime y alguna más pequeña. Lo más probable es que me quisiera decir: “Si es por sacar raíces las saco, pero cúrratelo un poquito más muchachote, que no todo el monte es orégano. 




Para ilustrar lo que puede llegar a crecer y engordar un árbol en una temporada, y la fuerza con que lo hace, la separación que quedo del alambre, en el que inicialmente los extremos se tocaban. Como se ve, la ranura se ha cerrado, restableciendo el flujo de savia y escupiendo el alambre. Mal rollito no haber unido los extremos, puesto que eso hubiese impedido al menos que cicatrizara con tanta facilidad. El año que viene pruebo de nuevo. Como se puede apreciar, se produce un bonito abultamiento sobre el alambre, del cual deberían de haber nacido las raíces. Una cosa a tener en cuenta, el abultamiento. 




Llegó el año que viene. Esta vez no te escapas, haré un acodo de ciclo combinado. Como lo de la ranurita no había funcionado, esta vez me propongo ser menos conservador. Pedazo de anillo de corteza pelado, vamos, lo mas típico del mundo. 




No sé si se llega a apreciar, pero el acodo esta hecho justo al mismo nivel del anterior, pero alargando el anillo pelado hacia abajo. Se nota un abultamiento producido por el alambre puesto anteriormente, que como inicio de nebari podría quedar guapo, así que coloco otro alambre, no ya con la intención de cortar el flujo de savia, puesto que eso se había realizado mediante la ventana (pensaba yo en mi inocencia), sino para aumentar el abultamiento, y que el futuro nebari quedase mas ideal de la muerte todavía. Esta vez fui previsor, y enrosque el alambre en sus extremos, una y no más Santo Tomas. No me gusta el sistema de fijación del alambre pues uno de los extremos, al enroscarlo tiende a ir hacia abajo, separándose del borde del anillo pelado, pero en aquel momento me pareció la solución más eficaz. 




Por si el problema del anterior acodo fue un defecto de riego, esta vez coloque musgo alrededor, y después la akadama. Bueno, pues tampoco funciono, esta vez peor que antes, ni una sola raíz. 




El árbol sigue desafiándome, y lo he vuelto a acodar, proceso del cual no tengo fotos por lo tanto, nada os puedo mostrar. Pero veremos quien es más cabezón.

Todo este prólogo, no ha servido mas que para alargar el post y mantener mi trayectoria de narrador frustrado, o frustrante, según se mire, pero tiene su razón de ser. Como he dicho la experiencia ha de servir para algo, al menos para intentar saber en que acertamos y en que fallamos, y perfeccionar métodos o técnicas. Esta mala experiencia, me sirvió para sacar varias conclusiones. La primera: lo importante es cortar el flujo de savia, sea como sea, en este caso que os mostraba, es evidente que en la segunda ocasión, dicho flujo no se cortó lo suficiente, puesto que cicatrizo la herida sin producir raíces. Es decir, que lo mismo da ventana grande que pequeña, mientras impidamos que el flujo de savia se restablezca. La segunda: el efecto positivo de colocar el anillo de alambre para crear una transición tronco / raíces bonita. Y la tercera: la fuerza que puede tener un árbol, son lentos, no apreciamos crecimientos en grosor, pero cuando tenemos una referencia visual, entonces nos damos cuenta de cómo han crecido.

Bueno, pues combinando todas estas cosas, os muestro el proceso de acodado de una Zelkova Nire con un nebari vomitivo que necesita de cirugía. No las tengo todas conmigo, pero en el caso de la Nire, no sé por que me da, tengo el palpito y la intuición, de que va a sacar raíces con bastante facilidad. Optimismo no me falta, jejejejeje.

Lo primero, una ranura realizada mediante un cuchillo de injertos y un cuter de punta plana, de una medida ligeramente inferior en anchura, al diámetro de alambre que posteriormente utilizare. La idea es que el alambre entre ajustado en la ranura. 




Un detalle de la ranura, y su profundidad. Creo que me he cargado la capa de cambium, los vasos comunicantes y cualquier cosa, pero ya veremos. Se pueden apreciar manchas de rotulador rojo, antes de hacer la ranura, he marcado la nueva posición de plantado del árbol, que eso también le hacia falta. 




Siguiente paso, introducimos el alambre en la ranura. Aprovecho para decir que esta zelkova es un poco rarita. La textura de la corteza debería de ser como la zona que se aprecia a la izquierda, pero el primer tramo del tronco, esta muy liso, no tengo ni idea del motivo. En cambio, a partir de medio tronco hacia arriba, la textura es como debe de ser, motivo por el cual la tengo, por su corteza. Poco a poco voy viendo que va formando buena corteza en la parte inferior, espero no tener que jubilarme para verla en plenitud. 




Detalle del punto de unión de los extremos del alambre. Aunque en la foto puedan parecer muy separados, colocar el ultimo tramo de alambre bien ajustado a la ranura tiene su aquel. No preocuparse, que todo tiene solución. Ahora os preguntareis que si no he enroscado los extremos, me va a pasar lo mismo que en el primer caso, que el alambre se separará y la ranura se puenteará. Creo tener la solución para evitar el problema. 



He vuelto a atar el alambre grueso con alambre mas fino, esta vez de cobre que admite mas torsión, para evitar que se abra. Son dos alambres cruzados, uno por la parte delantera va por encima, bajando hasta la parte inferior a mitad del diámetro del tronco, y el otro de forma inversa. Espero que funcione. 




Otro detallito, esta foto no recordaba haberla sacado, pero ya que está, queda mas claro. 




Después lo típico, untar de hormonas la zona donde queremos, y se supone han de salir las raíces. En algunos post que pululan por estos mundos electrónicos, veo gente que unta completamente la zona pelada de hormonas. Que me lo expliquen que no lo entiendo. ¿De donde va a sacar raíces? ¿De la leña?. Cosas veredes amigo Sancho. 




Para contener la akadama, una rejilla de plástico de la que se usa para los agujeros de drenaje. Aquí se ve el cosido realizado para cerrarla, con alambre de jardinería. La rejilla dificulta el mantener la humedad del acodo, hay que estar muy pendiente, sobre todo en estas fechas, y teniendo en cuenta que está al Sol. Pero por el contrario, una vez de que las raíces salen, y teniendo en cuenta que no cortaré el árbol hasta la primavera que viene, la rejilla produce mucha raíz secundaria, puesto que las puntas de las raíces se secan y dejan de crecer al asomar por la rejilla, ramificando por detrás. Así evitamos esas gruesas, largas, blancas y quebradizas raíces típicas de un acodo convencional, y aseguramos más el éxito al cortar. Como ejemplo de esa ramificación, la primera foto de este post. 




Para sujetar la rejilla al sustrato de la maceta, unos anzuelos hechos con retales de alambre. Cuando alambro siempre corto alambre más largo de lo necesario, y siempre suelen sobrar trozos que no sirven para alambrar, pero lo pueden hacer para otras cosas. Mejor no tirarlos, que anda la economía mu achuchá, y este es un vicio caro. 




Un detalle de la forma de sujeción de la rejilla mediante los anzuelos. No se mueve ni de coña. Lo sé, la maceta no tiene buen aspecto, y es que no es buena. La Tokoname para cuando termine el proceso de formación, que le quedan unos añitos. 




Así queda la cosa antes de continuar con el proceso. 




Primero, relleno la base de akadama, sin otro tipo de componente. Me interesa que retenga humedad al principio. Cuando las raíces salgan, entonces podré controlar los riegos, pero de momento necesito mucha humedad. Como no espero tener ni un año ese sustrato, tampoco hay riesgo de degradación, así que la akadama a pelo me parece una buena opción. 




Lo siguiente, musgo esfagno, bien apretadito al tronco. Atado también con alambre de jardinería. 



Y por ultimo, terminar de rellenar de akadama, para que las raíces tengan por donde zascandilear cuando salgan de entre las fauces del musgo. 



Como veis, el titulo del post le viene al pelo, Acodo Mix, el nuevo ritmo para este verano. Ranuras, alambres, musgo, akadama, rejilla, un potpurrí de métodos de acodado al servicio de un mejor resultado. Eso espero, porque de lo contrario menudo planchazo.
;-)

Un saludo y hasta otra.

Texto y fotografiás, realizadas por JJMA para Portal Bonsai. 

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Muy Buenas.

Hoy hace un calor del copetín, y nada mas llegar a casa de la oficina, lo primero que he hecho ha sido mirar si los árboles necesitaban agua. Los árboles, y los acodos, que con estos calores se secan rapidísimo, más teniendo en cuenta que la rejilla deja pasar mucho aire. Pues no, no necesitaban agua, el riego del mediodía había sido suficiente. Como no había que regar, pues me he puesto a inspeccionar. Y sorpresa, un mes después del acodo en la Zelkova Nire, ya comienzan a asomar las primeras raíces a través de la rejilla. La típica raíz gordota de los acodos, pero que ahora al llegar al aire, debería de dejar de crecer y ramificar por detrás. Me encanta cuando las cosas salen bien, que no siempre lo hacen. 

Las fotos y un saludo. 




Tags: acodo  bonsai