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Consejos

Cuando el diablo se aburre - Consejos (por JJMA)

Por: Webmaster | Publicado: 09/09/2010 12:13 | |




Hola a todos.

Consejillos ante nuestra nueva adquisición.

Hasta ahora, en la saga “Cuando el diablo se aburre”, he tocado una serie de asuntos y técnicas de forma muy genérica. He tenido bastante cuidado en realizar post lo más imparciales y asépticos posible para evitar controversias y debates, ya que en ningún momento mi intención es entrar en polémica con nadie, y mucho menos intentar convencer, sino más bien ayudar a la reflexión. Lo que viene a continuación es fruto de una serie de reflexiones, y el resultado de las experiencias, éxitos y fracasos que todo aficionado al cultivo de árboles llega a tener con el tiempo. Insisto, puede haber otras formas de hacer las cosas, incluso cosas que me ocurren a mí en determinadas condiciones no les ocurren a otros con sus condiciones, así que al que le pasé lo que yo cuento, pues igual le ayudo un poco, y al que no, pues ¡viva la Pepa¡.

Vamos a mojarnos, espero no meterme en un jardín del que salga embarrado.

Un tema recurrente en muchísimos post referidos a nuevas adquisiciones de plantas es el tema del sustrato en el que vienen plantados los árboles. Cualquiera que haya leído unos cuantos post, llega a la conclusión de que ese sustrato es malo malísimo y que conviene cambiarlo lo antes posible. Cierto, para un cultivo convencional, ese sustrato no reúne casi ninguno, por no decir ninguno de los requisitos mínimos exigibles a un buen soporte para nuestros árboles. No drena, o absorbe demasiada agua o le cuesta hacerlo, no airea las raíces, esta separado de las paredes de la maceta, o duro como una piedra, o blando y fangoso, a veces huele a podrido de la humedad que retiene, y así un largo etcétera de virtudes. Entre la ilusión que te hace tu nuevo árbol, el miedo escénico ante la nueva situación, lo que lees, lo que escuchas, parece imprescindible un trasplante urgente para evitar la muerte del árbol, y nos ponemos manos a la obra de forma inmediata. Pues aunque vaya a contracorriente, voy a exponer unas cosillas, y si después de esto sigue siendo necesario un trasplante inmediato, pues se hace, faltaría más, pero si conseguimos mantener el árbol sano hasta el momento más aconsejable, eso que creo habremos ganado.

Voy a hacer de “abogado del diablo” por unos momentos. Lo que voy a exponer  a continuación son empanadas mentales mías, sin datos contrastados con los implicados, pero no creo que se alejen en exceso de la realidad. Los productores de árboles y plantones cultivan en ese sustrato supongo que por una cuestión fundamentalmente económica. Es barato, disponible en cualquier lugar del mundo donde producen, desde China, Corea, Taiwán, Malasia e incluso hay que ver a veces lo que llega desde Japón, tela marinera. Si el índice de mortalidad (que la tendrán), no fuese asumible o rentable, serian ellos los primeros en cultivar en mejor sustrato y no lo hacen. Si el árbol no creciese sano, fuerte y vigoroso, ralentizando el proceso productivo también lo cambiarían, pero no lo hacen. Si diese problemas de mantenimiento encareciendo el producto lo cambiarían, pero no lo hacen. Pensar que en un vivero por todos conocido, puede haber cientos de miles de árboles, los cuales hay que mantener vivos y lozanos, puesto que un buen aspecto y primera impresión  son fundamentales para la venta.

¿Es tan importante el sustrato en todos esos problemas que nos surgen con nuestro nuevo árbol?. Sí pero no. Que el sustrato es MUY importante soy el primero en defenderlo, y siempre insistiré que un buen árbol comienza con un buen cepellón, y esto es muy difícil de conseguir con un mal sustrato. Pero no, los problemas iniciales cuando llega nuestro árbol a casa no son culpa directa del sustrato. Vamos a ver un poquito por encima como cultivan los árboles comerciales en viveros dedicados a la producción y después analizamos porque nos surgen esos problemas.

Solo he visitado dos grandes viveros de producción de árboles, y varios pequeños, pero me centraré en los grandes, que son los que se comen el mercado de “Bonsai” comercial.

Las plantas están en las mismas macetas que vemos cuando las adquirimos, con sus famosas mechas de riego asomando por los agujeros de drenaje, y colocados todos ellos en plataformas de grandes dimensiones. Estas plataformas se inundan de agua para regar, un riego por inmersión. Tambien  se les pulveriza agua mediante aspersores, más con el objeto de refrescar el ambiente y conseguir una humedad correcta, que con la intención de regar. La cubierta y paredes del invernadero son transparentes para permitir una correcta insolación, incluso en algunas zonas puede haber un sombreo para evitar su exceso. Hay ventanas automáticas que se abren y cierran para controlar tanto el nivel de humedad y temperatura, como para ventilar o refrescar el invernadero. Como veis, pocas diferencias o casi ninguna con las condiciones en que se aconseja tener nuestro nuevo árbol y que todos buscamos cuando metemos un árbol en casa.

¿Entonces que es lo que pasa?. ¿Porqué tenemos tantos problemas?.

Voy a intentar arrojar un poco de luz sobre este asunto. Una parte de culpa la tenemos nosotros, y otra no. Empiezo por lo que no es culpa nuestra.

Los árboles se han estado cultivando hasta ahora en unas condiciones ideales para el sistema de producción y/o mantenimiento y están pletóricos. Pero a partir del momento en que salen del vivero comienzan los problemas. Se transportan en furgonetas o camiones sometidos a los rigores climatológicos. Si hace mucho frío, eso se trasmite al interior del medio de transporte, y si hace mucho calor, aquello se puede convertir en una sauna. Si el traslado es breve, no hay mucho problema, pero si es largo, el árbol ha recibido su primer hachazo. Llega al comercio. Quitando viveros especializados, la mayor parte de comercios y grandes superficies no tienen unas condiciones de luz, temperatura y humedad minimamente aceptables para los árboles, segundo hachazo. Incluso se mantienen con la maceta envuelta en  plástico para evitar la perdida de humedad y sustrato del cepellón y dentro de unas cajas de cartón buenas para el transporte, pero fatales para la iluminación y ventilación del árbol, tercer hachazo. La mayor parte de las veces o no se riegan, o se riegan mal, o el agua es mala, o están a cargo de personal escasamente cualificado, otro hachazo más y ya van cuatro. Dependiendo del tiempo que el árbol esté en el comercio antes de su venta, puede estar mas o menos tocado, pero tocado seguro que está. De nosotros depende como clientes exigir unas mínimas condiciones de mantenimiento, tanto desde un punto de vista de la simple transacción comercial como desde un punto de vista ético o moral.

Una buena práctica si queremos adquirir un árbol en condiciones mas o menos aceptables seria estarse al loro de cuando llegan los árboles al comercio para intentar adquirirlos con la mejor salud posible y evitarnos esa serie de problemas anteriormente expuestos. Y ya de paso un ligero toque de atención al comercio si las condiciones del árbol no son las adecuadas no vendría mal, puede que al final consigamos que respeten más a los árboles y al cliente, que al final es el que paga, tanto en dinero como en decepciones. Jopeta, esto se está convirtiendo en un manifiesto, y nada más lejos de mi intención. Recordar que no por el echo de pagar mucho tienes garantías de calidad, pero pensar también porqué los pueden poner de oferta. ¿No será que no les ven futuro ni ellos mismos?.

Llega el árbol a nuestra casa, porque lo hemos comprado o nos lo han regalado. Tenemos una ilusión enorme con él, y no resistimos la tentación de tenerlo en un lugar donde lo podamos disfrutar continuamente. Si leéis esto, o hacéis una consulta en el foro respecto a vuestro árbol, entiendo que queréis proporcionar las mejores condiciones posibles para una vida larga y sana de vuestro árbol. Que el sustrato es malo, lo vengo diciendo desde el principio, pero atención, se puede mantener el árbol correctamente siguiendo una serie de normas e intentando conseguir unas condiciones lo más acordes para el árbol sin necesidad de someter al árbol a un nuevo “hachazo”.

Primero vamos a ver como proporcionarle unas buenas condiciones lo más similares posible con el vivero de donde ha salido o su hábitat natural con el fin de evitar un trasplante urgente y fuera de época, que algunas veces puede ser realmente necesario, pero que otras veces puede que sea el hachazo definitivo. No olvidemos que un árbol que no está sano responde peor a procesos traumáticos y es más susceptible de ser atacado  por plagas de insectos, hongos etc. Nuestro primer objetivo debería ser fortalecer el árbol hasta el momento optimo para el trasplante.


SITUACIÓN.

Lo primero, decidirnos por un emplazamiento estable con las mejores condiciones que le podamos proporcionar. El árbol ha estado viajando de aquí para allá, y sufre de jet lag. Necesita de un tiempo para aclimatarse a las nuevas condiciones y durante ese tiempo es normal una perdida de hojas, no es preocupante, pero conviene que no se prolongue en el tiempo.

Voy a centrarme en las especies más comunes de venta en comercios. Ficus, Carmona, Sageretia, Serissa, Junípero, Aligustre, Arce, Olmos chinos, etc., pero la verdad es que son indicaciones tan generales que valdrían para casi cualquier especie.

Algunos árboles vienen etiquetados como “de interior”, y no aporto nada nuevo si digo que árboles de interior, pues no hay. Que dentro de una casa podemos protegerlos de ciertos factores climáticos a los que no están acostumbrados o pueden afectarles, si que es cierto. Que se pueden medio adaptar a vivir dentro de una casa con unas mínimas condiciones, también. Pero sin duda alguna donde mejor van a vivir, es en la calle.

Los árboles tropicales o subtropicales agradecen la insolación, el aire y si algo les puede afectar son temperaturas muy bajas y las heladas. Si la temperatura se mantiene por encima de los 5º C., yo los tendría continuamente en el exterior. Si se prevén temperaturas bajas o heladas continuadas, buscaría un emplazamiento correcto para el árbol, y lo tendría en él hasta tener la seguridad de que el “peligro” ha pasado. Si son semanas, semanas, y si son meses, pues meses. No aconsejo sacarlo de día y meterlo en casa de noche. Solo conseguiremos que los problemas de aclimatación se prolonguen. Aquí no incluyo al olmo chino, que ese es más raro que un perro verde. Aunque se catalogaría como subtropical o tropical, aguantan el frío como campeones, incluso algunas veces se ríen de él y de nosotros, tirando la hoja por el frío y brotando al mismo tiempo. Todo lo que tienen de resistentes lo tienen de desconcertantes. 

El resto de árboles, sean caducos o perennes, continuamente en el exterior. Son pequeños, nos pueden parecer delicados, pero son árboles acostumbrados a las estaciones y al rigor del clima. Como mucho, si el frío es intenso, y sobre todo prolongado, protegerlos colocándolos en una zona con un techado o protegida del viento intenso. Colocarles un plástico por encima puede ser una solución, pero si el árbol fuese mío, utilizaría una manta agrícola, tejido que protege de heladas hasta –5º C, y que permite una correcta ventilación y luminosidad. Evitaremos posibles problemas de hongos, y el árbol estará bastante mejor ventilado. No es caro. De preocuparse por algo en zonas muy frías, preocuparse de las raíces más que por la parte aérea. Es más fácil, que por la presencia de agua en la tierra y tamaño de la maceta se hiele el sustrato y afecte a las raíces, a que se hielen las ramas

Cuando los rigores del invierno han pasado, lógicamente todos a la calle, sin distinción. La primavera no será una época en la que debamos tener especial cuidado con los árboles, al menos desde el punto de vista de temperaturas, pero si quizá con el viento seco e intenso. Lógicamente la frecuencia de riego será mayor que en Otoño e invierno, y los vientos cálidos pueden hacer que esa frecuencia  aumente. En Verano, tanto el calor, como el Sol y el viento, nos pueden dar algún problema, así que es probable que sea necesario protegerlos de algún modo, mediante un sombraje adecuado, o algún tipo de protección que les resguarde de los vientos. Esto lógicamente dependerá mucho de las características de la zona donde viváis.


CONDICIONES “CORRECTAS” EN INTERIOR. De correctas nada, pero son las menos malas.


LA ILUMINACIÓN

Empecemos por la luz. Si es natural, mejor que mejor. Si es necesario proporcionarle luz artificial, me temo que la luz que proporciona la iluminación habitual en un hogar, es bastante pobre. Deberíamos de hacernos con lámparas especificas para cultivo de plantas, que son aparatosas, no muy estéticas, caras, y que lógicamente consumen. Tener en cuenta si vais a poder proporcionarle unas condiciones lumínicas aceptables al árbol, o si estáis dispuestos a desembolsar el gasto de una lámpara. Si a pesar de ello, os decidís por una especie que tenga que estar temporadas dentro de casa, colocarlo lo más cerca posible de las ventanas. Normalmente los radiadores de la calefacción suelen estar colocados bajo las ventanas, por lo que conseguir alejarlos de fuentes de calor y acercarlos a la fuente de luz es tarea difícil. Yo puestos a elegir, elijo luz. Tengo varias plantas (todos ficus de distintas especies) y alguna otra especie aportada por amigos y familiares para su cuidado o recuperación, que en mi clima necesitan pasar largas temporadas dentro de casa. Todos ellos están frente a las ventanas y cerca de los radiadores, y a sabiendas que no es lo ideal, es menos malo que alejarlos del calor y también de la luz. El calor como tal no es malo, no olvidemos que se trata de árboles tropicales acostumbrados al calor. Realmente lo que más les afecta del asunto calefacción es la falta de humedad ambiental.


LA HUMEDAD

Pues con esto de la humedad  también soy un pelin rarito y voy a contracorriente. En mi caso, nunca pongo árboles sobre bandejas o platos  que en  el fondo tengan agua, toque esta o deje de tocar el sustrato. Y tampoco pulverizo la copa de los árboles. Sé que no es lo aconsejado habitualmente, pero yo expongo mi experiencia, y que cada cual elija lo que le parezca más correcto. ¿Porque no al agua bajo la maceta?. Pues en mi opinión (que quede claro que es mi opinión), el agua se evapora creando un ambiente más o menos húmedo alrededor del árbol, pero también esa humedad es absorbida por el sustrato a través de los agujeros de drenaje, prolongando el tiempo durante el cual el sustrato se mantiene húmedo no siendo necesario el riego, pero manteniendo un nivel de humedad más constante en el cepellón.  A mí me gusta regar, y si un árbol no necesita de un riego frecuente me empiezo a preocupar. El riego además de aportar agua al árbol, disuelve las sales para su nutrición, y también, y muy importante, expulsa gases nocivos producidos en el interior del cepellón y renueva el aire tan necesario para un correcto desarrollo de las raíces. Por eso me gusta regar mucho, que no es lo mismo que decir que me gusta mucho regar. Porque en un árbol que “chupa” agua como un loco, tenemos un síntoma claro de que sus raíces funcionan. Regar mucho para mí, es regar abundantemente y con frecuencia, no poquito y todos los días. Y tampoco pulverizo la copa, solo de vez en cuando y con el objeto de eliminar el polvo acumulado en las hojas y favorecer su funcionamiento. Y cuando digo de vez en cuando, digo una vez cada quince días, o tres semanas, o simplemente, cuando veo que les viene bien una duchita. Eso de pulverizar por sistema la copa del árbol no le encuentro una razón de ser suficientemente argumentada. ¿Por crear humedad ambiental?. Vale, una humedad ambiental puntual, el tiempo que dura el agua hasta evaporarse ¿y después?. Pulverizas agua en la copa y es inevitable que una parte caiga al sustrato, prolongando la humedad en él e impidiendo riegos más frecuentes. No me gusta, prefiero regar más. Prefiero colocar cerca del árbol algún recipiente con agua,  con una gran superficie para favorecer la evaporación, y que mantiene un nivel de humedad constante y alrededor del árbol, que es realmente donde lo necesita, no en el cepellón. No olvidemos que calor y humedad es una combinación ideal para la aparición de plagas, y sobre todo de hongos. Casi peor puede ser un exceso de humedad que un ambiente seco. Equilibrio. Aquí hago una aclaración. Estoy hablando de pulverizar agua en árboles que se cultivan en el interior de nuestras casas. En condiciones climatológicas de mucho calor, insolación o viento, una duchita fresca les viene de maravilla para refrescarlos y compensar la evaporación foliar y ayudar un poquito a las raíces en la tarea.


TEMPERATURA

Respecto a la temperatura, cualquier temperatura que haga dentro de nuestra casa y nos resulte cómoda a nosotros les va a sentar bien a nuestros árboles. No creo que sea necesario obsesionarse con ella, ya que lo hemos metido en casa para protegerlo del frío, así que mas le vale al árbol no poner pegas con esto, que nos estamos desviviendo por él y montando un circo de cuidado con bandejitas y gaitas.

Pues creo que tenemos repasados tres factores fundamentales para la supervivencia de nuestro árbol dentro de casa, la luz, la temperatura y la humedad ambiental.

Ahora me queda un asuntillo a tener en cuenta dentro de una casa, y en el que sé que también puede haber discrepancias de opinión. Las “corrientes de aire”. Hay quien dice que esto es un mito, e incluso una chorrada. Pues puede que si y puede que no, pero que queréis que os diga, yo he tenido alguna mala experiencia con ellas, y desde luego que a mí, ni mi parecen un mito y después de las consecuencias, menos todavía una chorrada. Cuando abrimos las ventanas de una habitación para ventilar y renovar el aire de la misma, todos sabemos que si hay otra ventana abierta en el extremo opuesto, se genera una corriente de aire que a veces tiene la suficiente fuerza para cerrar puertas y ventanas. Si la puerta de nuestra habitación está cerrada, el aire se renueva pero la corriente de aire no se produce. Esta situación es perfectamente asumible por el árbol e incluso deseable, no hay porque retirarlo cuando ventilamos la habitación.

Pero ¿qué ocurre si se produce la corriente de aire y tenemos al árbol expuesto a ella durante un tiempo prolongado?. Pues que se produce un desequilibrio. Sea aire mas o menos frío, mas o menos caliente, si el árbol esta expuesto a dicha corriente puede sufrir una deshidratación a pesar de tener el sustrato húmedo. Más rápido si el aire es caliente, menos si es frío, pero el resultado es el mismo, simplemente depende del tiempo que esté expuesto a dicha corriente.

¿Por qué?. Además del calor, las hojas evaporan agua debido también al aire o viento. La ropa tendida se seca antes si sopla aire, que si simplemente le da el Sol. Si esa evaporación es muy rápida, las raíces no son capaces de compensarla bombeando más, todo tiene su limite, y nos podemos encontrar con un cepellón húmedo y el árbol completamente mustio o con las hojas secas debido a un exceso de evaporación. Esto lo saben bien aquellos que viven en zonas de vientos fuertes y cálidos. Podéis hacer la prueba a ver que pasa.

Si os ocurre esto, poco podemos hacer. Si lo pillamos a tiempo, lógicamente retirarlo de la corriente de aire, pero NO regarlo aunque veáis el sustrato seco. Aquí si que aconsejo pulverizar. Colocarlo en un sitio húmedo y fresco y que no le dé el Sol, si está a oscuras tampoco pasa nada.  Pulverizar la copa, si es necesario varias veces y cuando comencéis a ver que las hojas reaccionan, humedecer el sustrato, pero sin pasaros. Pasadas una par de horas o tres, si el árbol reacciona al pulverizado y al ligero aporte de agua al sustrato, entonces regaremos en profundidad. No es mano de santo, y si el árbol no ha sufrido una deshidratación excesiva, lo habitual es que reaccione. Si no lo hace, por mas que reguéis me temo que tarari, el mito ha atacado de nuevo.

Aunque no os lo creáis, mi intención al comenzar este post, era dar una serie de truquillos para prolongar la permanencia de nuestro árbol en el sustrato original hasta la llegada de la época propicia para realizar un trasplante con garantías, además de comentar una serie de ventajas y desventajas que encuentro a la practica de rellenar de nuevo sustrato las macetas con falta de él, o de cambiarlos a pelo sin tocar el cepellón. Pero como mi capacidad para resumir resulta evidente que no existe, creo que tendremos que esperar a un nuevo post para ello.

Repito que lo anteriormente expuesto es simplemente fruto de mis experiencias y observaciones, mas o menos acertadas, más o menos válidas,  pero al final, las que tengo o he tenido. Si alguien le sirven, estupendo, si no le sirven, pues siento que se haya leído todo esto.

Un saludo.

Texto realizado por JJMA para Portal Bonsai.

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