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Tags: Bonsai  foro 
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Muy buenas.

Otra de ficus. La verdad es que los ficus son una especie que nunca me ha dado por cultivar, pero por cosas que pasan, ahora tengo unos cuantos entre mis árboles. Creo que uno de los primeros ejemplares que vi. y que mi impresionaron, hace ahora más de veinte años fue un ficus. En esos tiempos, los ficus que se veían eran preciosos, no como los de ahora. Grandes bases, troncos gruesos, sin curvas tipo carretera de montaña y copas amplias y densas. Nunca tuve pasta para comprar uno de ellos, ni sitio para poder tenerlo. Pero la imagen de esos ficus se me quedó grabada, y aunque hoy en día se pueden encontrar árboles de las características que comento, hay una cosa que no ha cambiado, sigo sin tener pasta para comprarlo.
Los que nos dedicamos a esta afición actuamos muchas veces por impulsos “irracionales”, y en el año 2003, a través de esta web y por mediación de José Acuña, de Centro Bonsai Tenerife, se me presentó la oportunidad de adquirir un ficus, que si bien no era lo que yo tenia en mente, se le aproximaba bastante para lo que podía encontrar por aquí. Pues nada, como me pareció barato, le encargué uno, y ya veríamos como nos apañábamos para hacerlo llegar desde Tenerife a Siberia. La providencia vino en nuestra ayuda, y unos buenos amigos míos marcharon en Diciembre a pasar unos días a Tenerife. Además de buenos amigos, fueron inocentes, y se prestaron a traer el árbol en el avión de regreso, jejejejejejejeje, no sabían a que me refería cuando les dije que tenían que traerse un “arbolito”. 

José Acuña desmacetó el árbol y lo dejó a raíz desnuda, para eliminar peso, envolvió las raíces en musgo húmedo y plástico, y lo embaló perfectamente en una caja. El árbol media casi un metro de alto, y tenia un volumen considerable, así que podéis imaginar la caja. Me hubiese gustado ver la cara de los “porteadores” cuando vieron aparecer a José en el aeropuerto con la caja. Por cierto, muchísimas gracias por las molestias amigo. Facturaron el “paquete” y ese mismo día 28 de Diciembre de 2003, el “inocente” ficus, viajo en la bodega de carga del avión hasta Siberia-Gasteiz. Para que se fuera enterando del cambio que suponía crecer en Tenerife y emigrar a mi casa, la bienvenida fue una ligera nevada, y un interés desmedido por parte de la Guardia Civil del aeropuerto ante aquella caja sospechosa. Reacción de mi amigo ante los requerimientos del aduanero: Ud. verá, eso es un árbol, pero si abre la caja para inspeccionar, una vez de visto, lo deja todo como estaba, y le aseguro que no va a ser fácil. Ante semejante reto, el agente los dejo pasar sin más problemas.

Me trajeron el árbol a casa, donde tenia dispuesto todo para volver a enmacetar el árbol. Una maceta de mica de dimensiones considerables, ya preparada con su drenaje, alambres de sujeción, etc., y una buena cantidad de mezcla preparada, akadama y grava de acuario al 50 %. Descargamos la caja del furgón (hasta en el medio de transporte fuimos previsores) y entre copos de nieve lo subimos a casa. Abrí la caja y allí estaba el “bicho”, grande y en perfectas condiciones. Lo enmaceté simplemente peinando las raíces, bien sujeto con los alambres, y a esperar la reacción.

La verdad es que al árbol le dimos bastante caña, y lo notó. Supongo que la bodega de un avión no tiene una temperatura muy agradable, y entre eso, el cambio de situación, y que debía de estar dentro de casa hasta que mejorase el tiempo, la perdida de hojas fue bastante acusada. Tan acusada, que tuve que poner en practica todo tipo de artimañas al objeto de que el árbol no siguiese deteriorándose. Fueron unas semanas difíciles, pero al final, y a pesar de haber perdido muchísimas hojas, de todos los colores, comenzó a brotar nuevamente, lo cual fue un alivio para los dos. Son duros los puñeteros.

Se me olvidaba comentar que este árbol tiene el tronco de benjamina , pero todas las ramas están injertadas de otra variedad, microcarpa. Pero esto solo lo intuyo, pues hay tantas variedades y cultivares de ficus que me pierdo bastante. Es decir, que cualquier rama que nazca del tronco, no es valida a no ser que la injertemos con la misma variedad que el resto de las ramas. Otro reto más. Así fue como quedo recién llegado. 



Comentar que la utilización de una maceta de mica fue por varios motivos. El primero, que una maceta de cerámica de esas dimensiones, cuesta una pasta y no merecía la pena gastarla sin saber si el árbol sobreviviría, o simplemente, se merecía la maceta. La segunda, que la mica absorbe mucho calor, y donde yo vivo el Sol es caro de ver, así que aprovechando esa característica de la mica, podría conseguir una mayor temperatura en el cepellón lo que estimularía el crecimiento de las raíces. Ha funcionado bien, porque al árbol le supongo un buen cepellón, ya que está firmemente asentado, y he tenido que eliminar gran cantidad de raíces que sobresalían y crecían a través de los agujeros de drenaje. Y otro motivo nada despreciable, es el peso. Os aseguro que manipular un árbol de estas dimensiones y volumen de maceta es trabajo para dos, y siempre que no tengas que menearlo mucho. Agradecer aquí la colaboración de mi bendita esposa, que si bien algunas veces lo hace a regañadientes, siempre colabora en las labores de traslado etc.


Durante el año 2004, simplemente me limite a regar y abonar. No pincé, ni podé, simplemente eliminé ramas muertas para evitar que hubiese basurilla que pudiese dar problemas, ya que en los periodos en que está dentro de casa la ventilación es escasa y podría tener problemas de enfermedades. En definitiva, que creció a su bola, con los tratamientos preventivos que aplico a todos los árboles en época vegetativa. Calculo que sobre el mes de Abril fue cuando salio a la calle, y sobre finales del mes de Noviembre de 2004 cuando volvió a entrar. Ha aguantado temperaturas puntuales de 2º C sin resentirse, pero tampoco es cuestión de apurar en exceso, pues las heladas tengo la absoluta certeza que son fatales. A una anterior experiencia me remito, ya que perdí precisamente un ficus por dejarlo una noche para que se regase con agua de lluvia y amaneció regado y congelado.

La reentrada en casa le sienta como una patada en la entrepierna. Mientras está en la calle, al sol, con buena ventilación brota sin parar, sano y verde. Pero es meterlo en casa y catapún, se tira unas semanas tirando hojas como un loco. Ya me he acostumbrado, no hay problema, en cuanto se aclimata, deja de tirarlas y comienza de nuevo a brotar. No con alegría, lo hace al tran tran, pero al menos reacciona.

Y esta Primavera, después de un Invierno especialmente duro, que por cierto les ha venido a los árboles de maravilla, le ha tocado el turno del modelado. Este es el árbol por cada uno de sus frentes el 26 de Junio de 2005. 



La verdad es que no termino de decidirme por uno de los dos frentes del árbol. Lo que en un frente me atrae por el tronco, no me termina de convencer con las ramas, y lo contrario. Así pues, voy a buscar una solución de compromiso. A pesar de que voy a modelar el árbol pensando en que el frente es la primera foto, intentaré que tampoco quede muy desgraciado con la segunda opción. Veremos como consigo tapar la elegante cicatriz que va a quedar en el frente. No será ortodoxo, pero solo se vera si se tienen ganas de sacarle pegas, que de todo hay en el mundo, como debe de ser. 




Lo primero que vamos a hacer será defoliar. Y digo vamos porque para esta tarea me he agenciado un ayudante, mi hija Oihane. Un par de directrices de cómo ha de hacerlo, cortar, despuntar, no defoliar brotes jóvenes o cortos, y a la tarea. Parece que de momento muestra interés. Los motivos del defoliado son varios. Al dejarlo crecer a su aire, hay ramas rectas con incipiente ramificación en las puntas, pero poca ramificación interior, la cual me interesa provocar. Modelar un árbol con hojas es una locura, y al final rompes muchas y de mala manera. Y lógicamente, al tener el árbol desnudo, vemos mucho mejor la estructura y trabajamos más cómodamente. Así que no hay ninguna duda, defoliamos, son mas las ventajas que los ¿inconvenientes?. No le encuentro ninguno. 




Después de defoliar las ramas bajas, excepto una que en principio pensaba acodar, pero que al final he eliminado completamente, es decir está en la basura, bajamos el árbol de su estante para poder acceder a las ramas más altas. En esta foto se puede apreciar mejor el tamaño del árbol. Ciertamente Oihane se lo ha tomado con interés, a pesar de llevar ya un buen rato, continua con la labor. 




Dicen que lo barato sale caro, o al menos laborioso. Comentaba antes que el precio me pareció muy ajustado para un plantón de estas dimensiones, pero claro, todo no pueden ser alegrías. En los países donde se produce este tipo de material no se andan con tonterías, el objetivo es el que es, y todos los condicionantes estéticos, de perfección, situación de ramas etc., que nosotros tenemos, ellos simplemente se los pasan por el arco del triunfo. En esta serie de fotos, podemos intuir el proceso que siguen para elaborar estas plantas. Sobre un tronco de una variedad de rápido crecimiento, supongo que engordado en suelo, y una vez que alcanza el calibre deseado, hachazo y a injertar la variedad que les interesa por las hojas. Este es el resultado del proceso, como se puede ver, la conicidad sencillamente no existe. 




Una vez que cortan el tronco, injertan una rama que hará de ápice, detalle que vemos en la foto. La rama que vemos a la izquierda es un brotecillo que salio justo de una cicatriz del tronco, y que salio en un punto en que me venia bien para posteriormente injertar una rama frontal. Durante un año lo he dejado crecer casi a su aire, podando el ápice cuando cogía una altura considerable, y el engorde ha sido bastante majo, llegando a tapar la herida de la que nació. En una de las fotos superiores, la del llamado frente principal se puede apreciar bastante bien la rama, así como la diferencia entre sus hojas y la del resto del árbol. Esta rama tendrá dos funciones, o tres según se mire. La primera ya comentada, servir de base para un injerto. La segunda, ayudar a cerrar la cicatriz que voy a provocar al sanear el tronco, y la tercera será frenar una posible retirada de savia en el caso de que el corte que voy a realizar no salga como debe. No está de más tener una visión global de todos los trabajos que vamos a realizar, y anticiparse poniendo soluciones a futuros problemas. 




Hablaba de anticipación, y hasta para un simple corte es conveniente planificar. Un sencillo trazo de rotulador nos servirá de guía a la hora de meter mano con la sierra, no sea que nos desviemos y la liemos. Las posturas para realizar algunas operaciones suelen estar condicionadas por ramas que molestan, posición del corte, etc. y es muy fácil desviarse liando alguna de la que después nos arrepentimos. Así que concentración y planificación. 




Cortado el trozo de tronco sobrante. Se supone que la madera del ficus es blanda, y realmente lo es. Pero leches, tenia unos tres centímetros de madera seca que ha costado eliminar. Además, con estos calibres es complicado vaciar las heridas. He utilizado una sierra de poda de dientes muy grandes que evita que se emboce con la madera y se caliente en exceso con la fricción dañando el cambium. Como herramienta para desbaste donde no he podido seguir aplicando la sierra pues chocaba con ramas aprovechables he utilizado la tenaza recta de raíces, que es una maquina de quitar madera por filo y robustez. Y por ultimo, he utilizado la tenaza cóncava (Kobukiri o Kabokuri creo que se llama) para vaciar la herida. Un retoque por los bordes de la herida con el cuchillo de injertos y a sellar. 




Podía haber apurado más la cicatriz, acercándome más a la rama inferior pero no lo he considerado necesario. Realmente mas que una operación estética lo ha sido de saneamiento de la madera, pues mi intención es que esta cicatriz quede oculta por el follaje y no se vea para nada, a no ser que metamos el hocico. Una vista frontal de la misma. 




Aquí os pongo una fotico de las ramas después de defoliadas. Como comentaba anteriormente, las ramas han crecido rectas, y solo disponen de incipiente ramificación secundaria en las puntas. Incluso muchas de estas puntas de ramas desaparecerán después de modelar por no encajar en la silueta final, pero de momento se quedan. También se puede apreciar que las yemas terminales han sido despuntadas para evitar que continúe brotando en las puntas, y forzar así la brotación trasera.
Podemos ver también el motivo de utilizar esta variedad de ficus como follaje. Se caracteriza por un crecimiento muy compacto, con unos entrenudos cortísimos y una hoja más pequeña y redondeada que otras variedades de ficus utilizadas. Por contra, el crecimiento es más “lento”, y la hoja es muy carnosa y rígida, tiene un pecíolo muy corto y hay que andarse con cuidado con golpes ya que el pecíolo, al no tener flexibilidad hace que se desprendan las hojas con relativa facilidad. 




Bueno, pues después de una mañana, corta, porque hacia un calor del carajo, y una parte de la tarde a la sombra, bastante más llevadero, defoliando y haciendo astillas, así ha quedado el árbol, listo para comenzar el modelado.

Aunque en esta foto se ve la primera rama de la izquierda, la que pensaba acodar, al final ha desaparecido, ni acodo ni gaitas. He esquejado unas ramitas por si en un futuro necesito material para injertar y el resto ha ido a la basura. No obstante ya tengo un par de plantas de la misma variedad sacadas el año anterior, y eso de andar aprovechando todo lo que tiene una mínima forma, al final se convierte en una riada de macetas con plantas que no dan más que trabajo.  




Ahora viene la labor creativa. Si hay algo a lo que no termino de cogerle el gusto es a alambrar, aunque parece que con el tiempo me voy adaptando. No me gusta alambrar por dos motivos, requiere una alta concentración y yo soy de neuronas distraídas y prefiero con diferencia, la naturalidad de los árboles modelados a tijera, con quiebros bruscos en las ramas que las curvas dadas con alambres. También es cierto que cuando uno se pone, y las cosas van bien, no se hace excesivamente pesado. Eso si, en el momento en que me canso, o no encuentro una solución que me satisfaga, prefiero dejarlo, meditarlo y continuar al día siguiente.

Después de más de un año viendo el árbol, tengo muy claro cual es la forma que quiero para él. Y en la forma me voy a centrar, así que voy a saltarme normas y cánones con el único objetivo perseguido, una copa en forma de paraguas. Así que aprovecharé todo aquello que sea aprovechable para conseguir el volumen de la copa, sea esto ramas largas o no, nazcan en la posición ideal o no lo hagan. Lo único que he mantenido como norma a seguir ha sido eliminar ramas verticales orientadas hacia arriba o hacia abajo. Pero ramas largas naciendo de las base de las ramas principales las he aprovechado dándoles curvas para reducir la longitud y orientándolas al objeto de conseguir volumen. También he cruzado alguna rama al objeto sobre todo de tapar provisionalmente zonas vacías, así como la cicatriz, que repito, está justo en el frente en que en mi opinión el tronco es mas atractivo. Incluso ciertos brotes, manifiestamente superfluos, los he dejado de forma provisional. A medida que el árbol vaya brotando del interior, iré corrigiendo estos “defectos”, es simplemente cuestión de tiempo y paciencia, total, vamos a vivir más de cien años, ¿que prisa tenemos?.

También he realizado el injerto previsto, eso que se ve dentro de una bolsa de plástico, que en la foto distrae bastante la atención desvirtuando el resultado, pero al natural he quedado bastante satisfecho con el modelado final. 




Esta es la posible parte trasera. Como se puede ver hay una rama baja frontal orientada a derecha e izquierda. Si bien ahora sirve para dar profundidad en la zona baja del árbol visto desde el otro frente, es muy probable que en un futuro desaparezca, tanto si mantengo un frente, como si al final me decido por el otro. De momento hace su servicio, tiempo de quitar siempre hay. Ahora solo queda esperar a la brotación e ir seleccionando yemas, pero lo más laborioso está hecho. Solo temo el día que tenga que eliminar el alambre.
La verdad es que he disfrutado bastante con este trabajo, y si alguno se decide por tener un “bicho”, decir que son fuertes, maleables y agradecidos, además de baratos para lo que suele costar un plantón de vivero o un “bonsai” de tamaño pequeño. Una buena forma de introducirse en los tamaños grandes, a precio contenido. Animaros.

Seguiremos con la evolución.

Un saludo.

Texto y fotografías realizadas por JJMA para Portal Bonsai. 






Muy buenas.

El bicho está que se sale. Llevo toda la semana seleccionando yemas, eliminando aquellas que nacen verticales hacia arriba o hacia abajo, y aquellas que nacen de lugares inapropiados. Algunas otras que no deberían de estar, las dejo para que el árbol vaya ganando densidad. Tiempo de quitar siempre hay. Una muestra de la brotación trasera conseguida, de zonas en las que se aprecia que las hojas no han sido defoliadas, sino que habían caído con el tiempo. 




Las puntas de las ramas defoliadas son las que están creciendo con más vigor, como es lógico. Se pueden apreciar los restos ennegrecidos de los pecíolos y las zonas de despunte. 




De la zona del ápice, madera ya muy vieja y que no tenia ni una sola hoja, está brotando también profusamente. Ahora toca decidir si elimino ramas excesivamente gruesas para un ápice y las sustituyo por estos brotes, o los dejo crecer para que vayan cogiendo fuerza y sustituyo más tarde. Seguramente haga lo segundo, ya he comentado que lo que me interesa ahora es el resultado rápido.

Un saludo. 





Muy buenas.

Ha pasado una semana desde el anterior post. Una semana dedicada nuevamente a eliminar yemas, y en algunos casos a retocar ligeramente la posición de algún alambre que estorbaba para el crecimiento de yemas bien situadas. Algunas ramas van más avanzadas que otras en la brotación, pero todas están respondiendo bien.

En esta foto que he sacado, se puede apreciar los distintos estados en que se encuentran los brotes en función del vigor de las ramas. 




Las ramitas que no fueron defoliadas, ni despuntadas, han continuado su crecimiento. Las nuevas hojas nacen con una ligera coloración rojiza, síntoma de salud. 




Y una cosa curiosa, es tal el vigor y las ganas de brotar, que incluso en algunos sitios que se supone las condiciones no son favorables, lo hace. Anda que no tiene carácter ni nada el árbol. Un par de brotes atravesando el mastic, algo que se está produciendo de forma generalizada en casi todas las cicatrices selladas después del modelado. 






Muy buenas.

Su estado a fecha de hoy. Despues de la brotación, ha tenido unos meses muy poco productivos. Practicamente desde mediados del mes de Agosto ha ralentizado el crecimiento, no haciendo prácticamente nada. Tampoco las temperaturas actuales, mínimas de 4º C, ayudan. Cuando lo tenga que meter en casa para evitar que se congele, supongo que volverá a brotar, y ganaremos un poco mas de densidad, pero no espero mucho de los meses venideros.

Un saludo.





Muy buenas.

Pues el árbol no esta para muchas exhibiciones. En primer lugar, el alambre se clavaba con rapidez pero con poca efectividad. Si bien en un primer momento las ramas mantenían la posición, con el paso del tiempo han ido adquiriendo tendencia a irse todas hacia arriba, recuperando la verticalidad. Como no me gusta alambrar con hojas, y además la variedad de este ficus es de pecíolo muy corto y frágil, no he vuelto a alambrarlo, cosa que necesita. En 2007, que tengo previsto trasplantar, defoliaré y alambrare de nuevo.

Por otra parte, el tronco no me terminaba de convencer. O eliminaba las raíces aéreas y lo dejaba limpio, con lo que eso supondría de cicatrices, o me unía a la tendencia de raíces aéreas y creaba más. He decidido que lo taparé con raíces. Ese es el motivo del contenedor de rejilla que rodea el tronco por completo, y otro que he de colocar más pequeño, como continuación del actual y que llegue hasta la primera rama. Mi idea es conseguir una cabellera de raíces aéreas desde la primera rama hasta la maceta. No me queda nada.

Pues nada, estas son las fotos actuales.

Un saludo 







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Muy buenas.

Esto es algo que escribí hace un tiempo y que me he encontrado hoy en el ordenador. Es más una cosa curiosa que algo que se tenga que saber, pero si alguien es capaz de aprendérselo, podrá hacer de asistente tipo quirófano de un maestro japonés, y dejarlo ojiplático cada vez que solicite una herramienta en su idioma y se la pases diligentemente. Es broma. Las fotos están recogidas de aquí y de allí, y como explico en el texto original, no me las sé de memoria ni harto de grifa, pero seguro que más de uno quiere ir un poquito mas allá, y se lo aprende. 

Texto original.

La mayoría de nosotros conocemos ciertos términos japoneses relacionados con el Bonsai, sobre todo referentes a estilos, los cuales solemos utilizar con bastante asiduidad. Después de un trabajo de recopilación, y en colaboración con mi amigo K.Su, hemos realizado este glosario dedicado a las herramientas, y que por añadidura, aparecen algunos términos referentes a partes de las plantas, que ayudan a entender el porque del nombre de cada herramienta. La verdad es, que el trabajo ha sido mas de búsqueda y escritura, que de conocimientos sabidos, puesto que reconozco que de muchas de las herramientas desconozco su denominación en japonés puesto que existen palabras en castellano que las definen perfectamente, y al estar acostumbrado a utilizar dichas denominaciones, no he tenido la necesidad de conocer sus nombres japoneses. Pero me pareció interesante cuando se me ocurrió realizar este glosario, y me ha servido para profundizar un poco más en el mundo del Bonsái. Esperamos que os guste y os resulte tan atractivo como me lo ha parecido a mí.  

HERRAMIENTAS

Kiri = Cortar
Mata eda (kiri) = Bifurcación rama (cortadora)
kui kiri = Mordedora
(Ambas denominaciones hacen referencia a la misma herramienta)

Kobu = Muñón
Kobu kiri = Muñón cortadora

Harigane = Alambre
Harigane kiri = Alambre cortadora
Harigane ha zushi = Para doblar las puntas del alambre entre las hojas


Sentei = Poda
Hasami (Basami) = Tijeras
(Ambas denominaciones sirven para tijera)

Sentei basami = Poda tijera

Noko giri (kiri) = Sierra

Naifu (del ingles, knife) = Cuchillo

Pinsetto (del ingles, pincet) = pinza

Kuma de = Oso garra

Hashi (Bashi) = Palillo
Take = Bambú
Take hashi = Bambú palillo

Eda = Rama

Ko eda giri (kiri) = Rama pequeña, ramita - cortar
Chu gata : Media

Me = Brote, yema

Me tsumi = Yemas eliminar (pinzado)
Me giri (kiri)= Yemas cortar
Me tsumi basami = pinzado tijera

Ha = hoja
Ha gari (kari) = Hoja quitar (defoliado)
Ha gari basami= Defoliado tijera


Ne = raiz
Ne kiri = Raiz cortar

Yattoko = tenaza

Tsuchi = Tierra HERRAMIENTAS

Kiri = Cortar
Mata eda (kiri) = Bifurcación rama (cortadora)
kui kiri = Mordedora
(Ambas denominaciones hacen referencia a la misma herramienta)

Kobu = Muñón
Kobu kiri = Muñón cortadora

Harigane = Alambre
Harigane kiri = Alambre cortadora
Harigane ha zushi = Para doblar las puntas del alambre entre las hojas


Sentei = Poda
Hasami (Basami) = Tijeras
(Ambas denominaciones sirven para tijera)

Sentei basami = Poda tijera

Noko giri (kiri) = Sierra

Naifu (del ingles, knife) = Cuchillo

Pinsetto (del ingles, pincet) = pinza

Kuma de = Oso garra

Hashi (Bashi) = Palillo
Take = Bambú
Take hashi = Bambú palillo

Eda = Rama

Ko eda giri (kiri) = Rama pequeña, ramita - cortar
Chu gata : Media

Me = Brote, yema

Me tsumi = Yemas eliminar (pinzado)
Me giri (kiri)= Yemas cortar
Me tsumi basami = pinzado tijera

Ha = hoja
Ha gari (kari) = Hoja quitar (defoliado)
Ha gari basami= Defoliado tijera


Ne = raiz
Ne kiri = Raiz cortar

Yattoko = tenaza

Tsuchi = Tierra 


TIJERA DE PODA 
SENTEI BASAMI(HASAMI) 








TIJERA PARA RAMITAS

KOEDAGIRI BASAMI (HASAMI) 




TIJERA PARA RAMAS MEDIAS

CHUGATA BASAMI (HASAMI) 




METSUMI BASAMI (HASAMI) 




MEGIRI BASAMI (HASAMI) 




MATA EDA KIRI (KUI KIRI)

PODADORA RAMAS 




MATA EDA KIRI (KUI KIRI)

PODADORA RAMAS 




KOBU KIRI

PODADORA MUÑONES 





KOBU KIRI

PODADORA MUÑONES 





HAGARI BASAMI (HASAMI)

TIJERA QUITA HOJAS (DEFOLIADORA) 




HARIGANE KIRI

CORTADORA DE ALAMBRE 




HARIGANE HAZUSHI

DOBLADORA ALAMBRE 




HARIGANE HAZUSHI

DOBLADORA ALAMBRE

(Detalle) 







YATTOKO

TENAZA 




PINSETTO

PINZAS

(Rectas)




PINSETTO

PINZAS

(Curvas) 




NE KIRI

CORTA RAICES 




NOMI 

GUBIAS (TRADUCCIÓN LIBRE) 




NOMI 

GUBIAS (TRADUCCIÓN LIBRE) 




NAIFU

CUCHILLO 





NOKOGIRI

SIERRA 




NOKOGIRI

SIERRA 




JYAKKI (MANRIKI)

MORDAZA (TRADUCCIÓN LIBRE) 



JYAKKI (MANRIKI)

MORDAZA (TRADUCCIÓN LIBRE) 




JYAKKI (MANRIKI)

MORDAZA (TRADUCCIÓN LIBRE) 




JYAKKI (MANRIKI)

MORDAZA (TRADUCCIÓN LIBRE) 




KAMA (NUKITORIKAMA)

HOZ (TRADUCCIÓN LIBRE) 




KUMA DE (UEKAEYO-KUMADE)

GARRA DE OSO (RASTRILLO) 




TAKE BASHI (HASHI)

PALILLOS BAMBU 




SHURO HOUKI

ESCOBILLA 



KOTE

PALETA (TRADUCCION LIBRE) 




FURUI

CRIBAS 




TSUCHI – IRE

VIERTE TIERRA (TRADUCCION LIBRE) 




KAITEN SAGYO DAI

MESA GIRATORIA 




JYORO

REGADERA 




NOZURO (del ingles “nozzle”) 




FUNMUKI

PULVERIZADOR 




FUNMUKI

PULVERIZADOR 




Corcholis, las fotos son una guarrería. Cuando tenga un rato las cambio por algo mejor.

Saludos 

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Muy buenas.

Si habéis leído el post de este enlace conoceréis el porque de esta continuación: Acodos y bonsai, Parte 1

El acodo se hizo en Junio con el árbol bien brotado y en plena actividad. Por lo tanto, han transcurrido nueve meses desde el acodo hasta la separación. Durante este tiempo, lo único que ha hecho ha sido regar y abonar. Comencé a abonar el árbol cuando empezaron a aparecer raíces a través de la rejilla, y realicé un abonado intenso para que acumulara reservas y estuviera lo suficientemente fuerte cuando fuese separado de la base.

Como se puede apreciar, las raíces asomaban con profusión, y tenían ramificación secundaria.



Aprovechando esta foto de una raíz ramificada y lignificada, quisiera hacer un comentario sobre otras formas de hacer acodos. Mas que sobre acodos en si, sobre otros métodos de mantener el acodo húmedo. La forma más habitual de contener musgos, fibra de coco, turba o lo que sea, acostumbra a ser la bolsa de plástico, con sus variantes de colocar aluminio, bolsa oscura, o algo opaco que evite la luz, etc. Se recomienda en muchas publicaciones, y se practica con asiduidad. Soy el primero que lo ha utilizado, pero sinceramente, el resultado es, en mi opinión, malo hasta decir basta. No sé si a vosotros os habrá ocurrido, pero al menos en mi caso, he conseguido raíces gruesas, frágiles y largas enrolladas siguiendo el contorno de la bolsa. No hay tampoco mucha diferencia si lo que se utiliza es una maceta de plástico o cualquier contenedor “estanco”. Personalmente, ese tipo de raíces no me resultan demasiado válidas. Sirven para mantener el árbol vivo, pero poco más.



El “misterio” para conseguir las raíces que vamos a ver a continuación, es el contenedor de rejilla. Independientemente del sistema que utilicemos para provocar el nacimiento de raíces, el objetivo ha de ser conseguir raíces cortas, ramificadas, y a ser posible lignificadas, o lo suficientemente flexibles para poder posicionarlas correctamente en el primer trasplante. Esto solo lo he conseguido utilizando la rejilla, y os puedo asegurar que llevo mucho tiempo utilizándola tanto en acodos como para la creación de cepellones.

Retirando las horquillas de anclaje.


La rejilla tiene sus ventajas, y como no, sus inconvenientes. Centrándonos en la producción de raíces, conseguimos una perfecta ventilación del sustrato, y cuando se riega, el drenaje y eliminación de gases nocivos, así como la renovación del aire es rápida, constante y eficaz. Además de esto, las raíces no crecen largas y enrolladas, sino que en el momento en que asoman al exterior, frenan su crecimiento, provocando la aparición de más raíces en el interior del sustrato. Esto genera una mayor cantidad de raíces, más equilibradas, y fuertes y sanas. Como inconveniente principal, se ha de estar muy pendiente del riego, sobre todo las primeras semanas o meses, puesto que un acodo que se quede seco, puede malograrse. En el momento en que se ven aparecer raíces, se pueden disminuir los riegos como si de una planta normal se tratara, y ese paso continuado de sustrato seco a húmedo, favorecerá también nuestros objetivos.

Cortando la unión de la rejilla.



El sustrato estaba muy húmedo, pues esta semana ha llovido mucho. Lo ideal hubiera sido que estuviese seco para facilitar el deshacer el cepellón, pero bueno tampoco es un problema excesivo.



Como se puede apreciar, el sustrato se mantiene con la forma de la rejilla, sin desmoronarse. En parte por la humedad, y en parte por las raíces que lo sujetan. En esta fase, realmente no se puede llegar a intuir que habría en el interior. Como comentaba antes, no hay raíces enrolladas y no se ve prácticamente ninguna. Podría parecer que no hay muchas raíces.



Comenzamos a deshacer el sustrato con el palillo, pero en estas condiciones de humedad, lo único que consigues es deshacer la akadama y formar una masa de barro. Como no estamos para guarreridas y hay más cosas que hacer, echo mano de la manguera.


En esta foto podemos apreciar el resultado del primer manguerazo (el tronco está empapado) y como van apareciéndolas raíces escondidas. Se le va cambiando a uno la cara, parece que los resultados son prometedores. Si os fijáis en las puntas de las raíces, aparecen de color negro. No están podridas, simplemente es el efecto del contacto con el aire, y el frenazo que han pegado en el crecimiento.



Seguimos deshaciendo el cepellón, y desenredando raíces. Esos alambres verdes eran los encargados de mantener el musgo apretado contra el tronco. Los voy cortando poco a poco intentando no dañar nada.



La cantidad de raíces es apreciable, sus ramificaciones también, y se puede volver a apreciar la diferencia de tonalidad entre las puntas y el interior.



Como resultaba bastante incómodo trabajar con la maceta y ordenar el cepellón, decidí separar el árbol, y seguir trabajando las raíces sin el incordio de la maceta. Aquí comenzando a cortar.



La base después del corte. No se si llegáis a apreciar el dentado de la sierra de doble diente. Se trata de una sierra de diente grande, que corta tanto a la ida como a la volvida (vuelta). Muy buena en caso de cortes de ramas, puesto que evita que se embocen los dientes, se caliente la sierra y quemes el cambium. Es de las pocas herramientas que tengo que no son especificas para “bonsai”, en cualquier centro de jardinería las venden.



Detalle del corte en el tronco.


Aplicación del mastic. En este caso Lac Balsam. Para trabajos subterráneos, lo mejor que he probado. Se queda adherido como una segunda corteza, y aguanta años la humedad, tiempo más que suficiente para que el árbol cierre por si mismo. Como ya me lo habéis preguntado, dejé secar aproximadamente quince minutos, tiempo insuficiente para que solidifique. El árbol se plantó con el mastic aún fresco. Si no pones demasiado, y tienes un poco de cuidado al posicionar el árbol, lo único que ocurre es que los granos de sustrato se quedan pegados. 

Lo siguiente, lo típico, plantar amarrar bien el árbol, en este caso desde las ramas a la maceta y regar en abundancia. La mezcla, akadama y volcánica de grano medio, y la maceta amplia pero muy baja puesto que me interesa que las raíces engorden, pero no que crezcan hacia abajo.

Agradecer la colaboración de mi hija Oihane en el apartado fotográfico.

Un saludo.



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Muy buenas.

Os voy a mostrar unas cosillas que acostumbro a hacer para que no todo lo que hay en la terraza sean arboles, y darle un poquito de color a la misma.

A veces no sé que me gustan más, si los árboles o las macetas, y pasado el tiempo me encuentro con macetas que no tienen un árbol plantado. Algunas macetas provienen de árboles trasplantados, otras de compras compulsivas, y otras ni se sabe de donde han salido. Algunas las reutilizo en pequeños árboles, otras las usa mi hija en sus arbolitos, que después regala a sus amigos y amigas, y otras me sirven para colocar en ellas lo que habitualmente se llama plantas de acento. Es esto lo que os voy a mostrar y alguna de las utilidades que pueden tener.

No me gusta colocar plantas en las macetas de los árboles, por varias razones, pero a veces rompo mis normas. La principal es que donde yo cultivo, el musgo crece como la mala hierba, y como planta tapizante me basta, y muchas veces hasta me sobra. Es más, el musgo es lo único que me gusta que tenga el sustrato de un árbol, pero ya digo que es cuestión de gustos. Otra de las razones para no ponerlas es la competencia de las raíces por el espacio, el agua y los nutrientes. Sé que hay plantas poco invasivas, pero en esto me remito a la primera razón. Y como tercer punto, no me gusta que algo ajeno al árbol distraiga la atención, lo cual es otro motivo para mi importante.

Pero a veces, una plantita en una maceta de un árbol, y ese efecto de distracción puede servir para ocultar o mitigar un defecto, ocultar un nebari defectuoso, o llenar un hueco de forma temporal. En esto como en todo, la cosa va en gustos, y la verdad es que este tipo de maniobras de despiste, las uso más bien poco.

Fundamentalmente una planta de acento o acompañamiento, es utilizada en macetas independientes a la hora de exponer un árbol al objeto de realzar o completar la composición del tokonama. Generalmente el tokonama suele ser muy sobrio y sencillo, pero una bonita planta de acento le da un toque de informalidad realzando al árbol. Digo yo que por eso se les llama plantas de acento, porque acentúan. Toma chiste.

Pero no solo es esa la utilidad principal. Se llegan a exponer de forma individual, en grupos al estilo de los mame y se realizan pequeñas composiciones mediante plantas herbáceas o leñosas y piedras formando diminutos paisajes.

Mi primera intención cuando comencé a cultivar plantas de acento, fue realmente tener un “vivero” del que poder sacar pequeñas plantas para colocar en bosques, paisajes, maniobras de distracción etc., pero con el tiempo me di cuenta que esas plantas eran un foco de satisfacción plantadas en macetas bonitas, y algo muy atractivo por si mismas, así que hoy en día ocupan un lugar de privilegio entre mis árboles. Os voy a mostrar algunas de ellas. 

Como mi memoria es escasa, por no decir nula, de algunas no sé ni el nombre, y de las que lo pongo, reconozco que he tenido que mirar la etiqueta que venia en la maceta original, así que no me preguntéis por ellas si no tengo a mano la información, por que mi neurona y media no da para tanto.

Si alguien quiere hacer algo con este tipo de plantas, no tiene mas que pasarse por un vivero o floristería. Se venden como plantas vivaces, o de rocalla, en pequeñas macetas, y son realmente asequibles. Y duras duras. A mas de uno le van a dar más satisfacciones que los árboles. Es broma, nada como un árbol para dar satisfacciones.

Empiezo. Una de las desconocidas. Creo que es una variedad de Sedum. Esto es como la mala hierba. Se extiende con rapidez, emite finas raíces de los tallos a poco que esté en contacto con el sustrato, enraíza incluso cortándolas sin miramientos (tipo esqueje), y aguanta las heladas con el mismo aspecto que se ve en la foto. Cuando le da mucho el sol, adquiere una coloración en las puntas de tonos rojizos muy bonitos. Su habito de crecimiento es rastrero, pero crece tanto que se puede convertir en colgante. En época de crecimiento la corto unas cinco veces para que no oculte la maceta.




Un par de fotos de su utilización en un paisaje. Se sacó un grupito de tallos de la maceta principal y se puso sin muchas raíces en el sustrato. Ni se entero, aquí se ve lo maja y lozana que está. 




Otra vista del mismo detalle. Ya podéis perdonar pero me han gustado tanto las dos fotos que no he podido resistirme a colocar ambas. 




Otro tipo de planta, Thymus Serpyllum (Magic Carpet) si la etiqueta no me engaña o me confundo yo. De similar crecimiento que la anterior, pero esta florece. Se puede apreciar que esta a punto de hacerlo, pero todavía le faltan unos días. Bonitas flores de color violeta, y muy abundantes. En invierno las hojas se ponen de color granate, pero no se caen. También muy dura. 




Otro detalle de su utilización en un paisaje. Las flores a puntito. 



Una Armeria Marítima Blanca. Esta es muy grande y frondosa, poco utilizable para poner en las macetas de los árboles, pero se pasa desde Primavera a Otoño floreciendo como una loca. 




Un detalle de la flor 




Una Cymbalaria. La verdad es que ni la hoja ni el tipo de crecimiento me gustan mucho, pero lo que me gustó vienen en la siguiente foto. 




Este es el motivo de que la tenga, las flores, pequeñas pero preciosas, al menos a mi me lo parecen y me recuerdan a flores de orquídea, salvando las distancias claro, sobre todo de tamaño. Si nos lo proponemos, a casi todo se le puede sacar su aspecto positivo, es cuestión de obviar lo negativo, y centrarnos en lo que nos atrae. 




Otra más. Su aspecto es bonito, y su floración abundante. No me termina de convencer su aroma dulzón, intenso y penetrante. Pero bueno, me gusta el aroma del arce nioi, así que será cuestión de tiempo el acostumbrarse. 




Un detalle de sus flores




Una pequeña composición montada ayer mismo. Una Duchesna Indica que espero que florezca y fructifique. Una maceta reciclada, unos retales de plantas que hemos visto anteriormente, un pedrolo, y queda algo minimamente aparente. En algunos sitios cobran una pasta por una tonterida de este tipo, y la plantita principal no llega al Euro. 




Otra composición, también de ayer, esta vez realizada con una planta de la que también desconozco el nombre. Da la impresión de ser algún tipo de helecho enano. Como en la anterior, también hay sobras de otras plantas y un pedrolo. 




Espero que sea de vuestro gusto y os animéis a poner una nota de color entre vuestros árboles.

Fotos y texto realizados por JJMA para Portal Bonsai 

Webmaster
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Muy buenas

Después de mucho tiempo sin postear hoy voy a escribir unas cosillas sobre el pino thumbergii o pino negro japonés. Ni idea si las experiencias que voy a dejar reflejadas son extrapolables a otras especies, puesto que por razones personales, no cultivo especies autóctonas y mi poca experiencia se limita al pino blanco japonés y hace muy poquito tiempo al pino negro. Como me es difícil ir al turrón desde el principio, una serie de reflexiones a modo de introducción.

Me remonto. Al igual que muchos de vosotros, la mayor parte de la información que se podía conseguir sobre cultivo y formación hace años, provenía de publicaciones y revistas japonesas. En resumen, mi formación teórica se ha basado siempre en lo que hacían / decían los japoneses, y eso quieras que no, marca. Los árboles que siempre admiré y quise tener, eran japoneses. Y para colmo, el manual de instrucciones al que tenias acceso también lo era, así que lo uno lleva a lo otro, y la mayor parte de los árboles que hay en mi terraza como no, son especies japonesas.

Por otra parte, y en contra de algunas opiniones sobre el mejor modo de comenzar en el mundo del cultivo de árboles, la mía personal descarta las semillas y los esquejes como forma de introducción. Veo con frecuencia un apetito insaciable por adquirir información, plantas, etc. con un objetivo no muy claro. Además, nuestra mentalidad y modo de vida, parece que nos conmina a conseguir resultados buenos y rápidos en un ti-tac, y eso va a ser que no. Mi teoría, personal e intransferible al igual que mi tarjeta de crédito, me dice que la mejor forma de aplacar esas ansias de tener y hacer “bonsai” es realmente tenerlo y poder aplicar técnicas sobre él. Si empezamos plantando semillas o esquejando, las probabilidades de poder aplicar técnicas sobre ellos se dilata en el tiempo y pueden ocurrir dos cosas, a saber: que te desesperes por la lentitud del proceso, o que abrases a las pobres plantas haciéndoles cosas para las cuales ni ellas ni tu están preparadas y que terminan con la misma desesperanza.

En otro orden de cosas y no menos importante que lo anterior, es la experiencia en cultivo. Ojo que no hablo de la mayor o menor capacidad creativa, ni del dominio en el alambrado, la makita y el sulfocalcico. Hablo de algo tan banal, pueril y poco espectacular como saber regar, abonar con criterio o trasplantar en el momento adecuado. Jardinería pura y dura, de la que no se ve en demostraciones, talleres o artículos de remodelaciones, pero que suponen el 99% de la vida o la muerte de un árbol, y el mismo porcentaje del tiempo dedicado a los árboles.

Soy un defensor a ultranza, casi obsesivo, de que difícilmente podremos conseguir un buen árbol si no sabemos cultivarlo. El cultivo (el bueno) es fundamental, imprescindible, necesario, para cualquier cosa que queramos realizar en la fase creativa o de formación de un árbol. Para modelar un árbol ha de estar sano, muy sano, y eso se consigue con un perfecto cultivo, no basta con saber mantenerlo vivo. Y después de modelarlo, hay que conseguir el objetivo perseguido a base de crecimientos controlados, pinzados, defoliados, selección de brotes, etc o de lo contrario, el mejor modelado realizado por el mejor modelador, no llegará a culminarse o se echará a perder irremediablemente. Ni que decir tiene, que saber como responde una especie concreta a podas drásticas, alambrados y demás, no solo es necesario después de modelar, sino que es casi mas importante el saberlo antes de esa formación. Una pregunta tonta: ¿Como voy a ser capaz de predecir el futuro de un árbol antes de meterle la tenaza y la makita, si no tengo idea del comportamiento de la especie a los trabajos que le voy a hacer?.

¿A cuento de que viene todo esto?. Pues muy sencillo o muy complicado, según se mire. Intento ser consecuente con mis ideas, y las mantengo. Después de muchos años cultivando árboles más o menos formados, pero siempre partiendo de material con cierto porte, ¡¡¡¡¡he pecado¡¡¡¡¡¡. Bueno, pecar, lo que se dice pecar, no ha sido. En realidad, he hecho justo lo contrario a lo que vengo sosteniendo desde hace unos párrafos. ¡¡¡¡¡¡he sembrado semillas¡¡¡¡¡¡¡¡. Dicen que la ignorancia es la madre de la imprudencia y del atrevimiento. En este caso he sido soberbio y he considerado que puedo ser capaz de conseguir un gran árbol partiendo de una semilla. Pienso que tengo la experiencia y conocimientos suficientes para poder lograrlo, veremos si la madre naturaleza me pone en mi sitio o consigo el objetivo. 

Como una cosa es ser soberbio y otra jilipollas, también es cierto que me he puesto a ello con aquello de lo que más información teórica disponía para poder apoyarme y no ha sido otro que el cultivo del pino negro japonés desde semilla. Muchos seguro que habéis leído algún articulo sobre el tema. Pues desde ya digo, que según mi experiencia, o yo soy muy torpe leyendo y no entiendo o en esos artículos hay partes que eran raras de traducir, o al autor se le olvido “casualmente” comentarlas. 

Empecemos. Halla por el año del Señor de 2004 y por medio de mi buen amigo José Acuña (Centro Bonsái Tenerife) fue cuando llegaron a mi poder una partida de semillas de pino thunberguii, procedentes, curiosamente, de los Estados Unidos de Norte América también conocido como EEUU o USA. Pues venga, ya que las tenemos, vamos a intentarlo. El proceso de plantación esta muy bien explicado y documentado en el siguiente post, así me ahorro el contarlo: Semillero de pinos 

Si habéis leído el post de José Acuña, el objetivo es hacer germinar las semillas, para después “esquejarlas” eliminado las raíces y dejando solo el tallo y el penacho de acículas. El primer escéptico era yo. ¿Eso funciona?, anda ya. Solución, dando por hecho que eso no funcionaba ni de coña, y que de hacerlo lo haría en un porcentaje mínimo, vamos a plantar semillas como si no costase que seguro que palman un montón. Las semillas a pesar de ser del país de la Coca Cola resultaron buenas, y germinaron en un gran porcentaje. “Solo quinientas”. Toca esquejarlas. Aquí si que no vamos a tener tanta suerte. Vamos a esquejar unas doscientas, que con que sobrevivan unas cuantas, nos damos con un canto en los dientes. Segundo error, no solo funciona sino que lo hace de maravilla. El japonés sabe de que escribe, vamos bien. O no, ahora resulta que tengo doscientas semillas esquejadas de quinientas que plante. Cagón to lo que se menea. Bueno el caso es que un semillero con cien semillas tuvo un final feliz para mi (lo cambie por un árbol) y del otro seleccione cosa de cincuenta plantas, quedándome con las que tenían más y mejores raíces, procediendo a plantarlas en macetas individuales.

El año 2004 fue el primero de vida de los pinos, y realmente hacen poco o muy poco. Primero germinan, después llego yo con la gillette y los esquejo, por lo tanto han de sacar de sus pocas reservas nuevas raíces para sobrevivir, así que con tanto estrés se quedan en poco mas que un penacho de acículas con raíces, que no es poco. 

En el 2005 me empiezan a surgir las primeras dudas. Yo quería árboles pequeños y los pinos tienen una tendencia a tirar velas largas y fuertes, con gran tendencia apical dando prioridad al ápice sobre la zona baja. Si bien algunos árboles tenían alguna yema o rama baja, eso no era lo habitual. Para crear conicidad en el tronco, quería ramas de sacrificio en la base, y además, cuantas mas ramas y mas bajas tuviera, más fácil seria sustituir en un futuro la rama de engorde apical por una rama lateral. Mecachis en los patitos, al japonés se le olvido escribir como se consigue eso. Retiré acícula vieja en algunos, para ver si salían yemas, en otros se la dejé, para ver si salían yemas, pero nada, el resultado era aleatorio y sin una conclusión clara. No todos respondían del mismo modo. De pronto, una conjunción astral ilumina mi mente. Por mi experiencia con el pino blanco, intentar conseguir yemas de zonas en las que no hay acícula o no la ha habido en tiempos pasados es arto difícil, por no decir imposible. Pero tate, si las hay o las ha habido, la cosa cambia, y de que manera. Una poda drástica provoca el despertar de yemas latentes en casi cualquier especie vegetal. Vegetal+poda+yemas+quetengomuchospinos, vamos a probar. Y probamos. Agarro media docena de pinos, les engaño diciéndoles que no va a ser nada grave, que está todo controlado, y los decapito. 


Primero un ejemplo de la aparición de yemas en el pino blanco japonés. Se puede apreciar un brote ya abierto del año anterior, y a su lado uno producido para este año. 




Como se puede apreciar, esa brotación está bastante lejos de la zona de acículas, pero como decía anteriormente, allí donde hay o hubo acículas, se pueden conseguir nuevas yemas. 




Y tampoco es un caso aislado, sino que dependiendo del árbol y de cómo te lo montes, se puede conseguir que sea lo habitual y no la anécdota. 




Por aquellas fechas, la situación de todos los pinos era más o menos esta. 




Y después de despistarlos con falsas promesas, la situación de los voluntarios fue esta. 



Como se puede ver, se elimino todo el tallo, a excepción de algunas acículas. 




Se pueden apreciar todavía las acículas juveniles secas y que fueron cortadas después de haberse secado. 




Para que después digan que la suerte no influye en esta vida, todos los numerados del 30 hacia arriba, sufrieron el experimento. 




Como se puede ver, la suerte ya estaba echada. Aquí es cuando comienza el momento de reflexión. Los que estabais leyendo, tenéis prohibido terminantemente continuar leyendo y mirando las fotos del post. Es el momento en que cada cual, con su sapiencia, experiencia o intuición piensa de forma razonada cual es el modo en que van a reaccionar los pinos. Tic tac, Tic tac, Tic tac, Tic tac, Tic tac, Tic tac, Tic tac, Tic tac, Tic tac. Tiempo.

Si nos atenemos a lo que se dice por ahí, les quedan dos telediarios. Yo también lo pensaría si me fiara de lo que se dice por ahí, pero soy escéptico por naturaleza.

La naturaleza es sabia, y reaccionara haciendo sobrevivir a la planta de algún modo. Con esta teoría me alineo, ¿pero cual será la reacción? 

Tercera y última, este tío nos vacila porque el ya lo sabe. Je, lo sé ahora, pero no cuando lo hice. Ese es el motivo de que insista tanto en la necesidad de validar solo nuestras experiencias propias, y no tomar como dogma de fé las ajenas. Como diría el insigne político Don Julio Anguita, programa, programa, programa. Experiencia propia, experiencia propia, experiencia propia. Pesado pero no por ello menos cierto.


Descripción de la foto:

En primer lugar tenemos el tramo de tallo en el que estaban las acículas de la primera brotación, a las que se da en llamar brotación juvenil. Son acículas simples. Estas acículas ya se habían secado, y fueron recortadas después de secarse, mas que nada por evitar podredumbres y para que estéticamente quedase mejor, soy un maniático. 
Las acículas superiores ya eran de una segunda brotación, y estaban pareadas. A la derecha vemos una pareja de acículas, a la izquierda, el nacimiento de una pareja de acículas junto a la axila de una acícula simple que todavía se conserva verde. 

Y en el tramo sin verde del tallo, sorpresa, los Rolling Stones en concierto.¡¡¡¡¡¡Nooooooo¡¡¡¡¡¡, son yemas, abundantes, frescas y lozanas cual zagala correteando por el verde pastizal de la campiña.  





Casualidad, ficción, fhotoshop?. Pues no, sintiéndolo mucho, la reacción de todas las plantas fue la misma o parecida en mayor o menor medida. 



otro 


otro más 




y así hasta el infinito y más allá 




Pues mira, ya he aprendido algo que no había leído ni me había dicho nadie. Es posible provocar la aparición de yemas en zonas sin acículas en un pino. Esto mola, porque abre ante mi un universo de ramificaciones traseras hasta ahora desconocido, y que me soluciona el primero de mis problemas, conseguir ramas bajas con el doble objetivo de engordar la base del tronco y de tener ramas con las cuales poder sustituir ápices. 

La brotación de estas yemas se produjo ese mismo año, todas ellas con acícula juvenil, pero como decimos por aquí, donde no hay mata no hay patata, pero si hay mata, tenemos patata. 

Estas fotos corresponden a las mismas plantas dos meses después de haber sido decapitadas. 




Realmente para mi en ese momento, el principal objetivo es conseguir brotación en la zona baja, independientemente del tipo que fuera. Posteriormente ya se producirían las yemas habituales que se conviertan en ramas. 




Un detalle de las acículas 






Como se puede apreciar en esta secuencia de fotografías, la reacción de las plantas ha sido la misma, con la diferencia en la abundancia y vigor de las yemas, cosa normal puesto que esto no son matemáticas, sino plantas. Dependiendo del vigor de la planta, sus reacciones también son más o menos vigorosas. 




Seis meses después de haber decapitado las plantas, podemos hacer una comparación entre plantas a las que no se les ha recortado el tallo (PT01) y a las que si. 




El crecimiento ha sido más o menos bueno. En el caso de esta planta y otras muchas, se han aplicado diferentes “perrerías” al objeto de conseguir brotación baja, pero ninguna de ellas tan drástica como el decapitado. Se pueden apreciar penachos de acícula repartidos por el tallo, que irán convirtiéndose en ramas con el paso del tiempo. 




Las plantas decapitadas llegaron así al otoño. 




Se puede apreciar en las fotografías como en los seis meses que pasan desde el corte hasta el otoño, las plantas han tenido tiempo de producir las yemas, generar la brotación juvenil, producir nuevas yemas que se han transformado en acículas adultas, e incluso preparar la brotación para la temporada siguiente. En mi modesta opinión, un alarde de eficacia por parte de la planta. 




La diferencia de altura y grosor entre las plantas a las que se les corto el tallo y las que no, es evidente. 




Para muchos puede considerarse una perdida de tiempo el no dejar crecer y engordar estas plantas como al resto, pero el trabajo se está realizando de cara al futuro, y lo que hoy parece un paso atrás, en un futuro puede que sean dos hacia delante. 




Hasta aquí el desarrollo de estas plantas en sus casi tres primeros años de vida. Recapitulemos: 
Se sembraron y esquejaron en 2004. Ese año, realmente era más apetecibles como condimento para ensaladas (por lo tiernos) que como futuro árbol.
En el año 2005 se pasaron a maceta individual. Se aprovecho para ordenar y recortar raíces. Otro año que entre ponte bien y estate quieta, fue de transición asentamiento y fortalecimiento de las plantas. también he de decir en mi contra, que alguna otra perrería más con el objetivo de conseguir brotación baja les hice. Vamos que muy tranquilitos no estuvieron.
En el año 2006, la mayor parte estuvieron tranquilos excepto los decapitados. Abono y riego, no recuerdo haberles hecho nada más, a excepción de algún recorte de brotación a mitad de año, y solo en plantas que habían elongado las velas en exceso, y no fueron muchas.

Durante el invierno de 2006 al 2007, en esos fríos días Siberianos se aprovecho para alambrar algunos tallos de las plantas, y comenzar a producir curvas. A pesar de ser pleno invierno, las coníferas son muy flexibles incluso en invierno, y más todavía si son jóvenes como estas. En algunos casos llegue a realizarles curvas exageradas.

En otros casos, las curvas se produjeron de forma natural, y no fue necesario el alambrado (de momento) 




Uno con su alambre 



Aprovechando que tengo fotos en detalle, vamos a ver una secuencia en la que se aprecia la formación de yemas en las zonas bajas del tallo. 




Alambrar estos pinos tan pequeños sin pisar las acículas o los brotes, tiene su miga. Intentar mantener un paso constante en los giros del alambre es prácticamente imposible, así que se alambra como buenamente se puede. 



Llegada la primavera de 2007, les llega un trasplante. A pesar del recorte y ordenación de raíces que se les hizo al pasarlos del semillero de esquejado a la maceta individual, tenia prevista otra actuación para ellos en esas fechas. Quien me conoce sabe que soy un maniaco obsesivo respecto a las raíces de los árboles. Como dice el refrán, con buena brocha bien se pinta. Con buenas raíces, bien se cultiva. 

Como indicación, la mezcla en que estuvieron plantados en maceta de barro, fue akadama y volcánica tinerfeña en una proporción aproximada de 60/40. Grano grueso (10-15 mm) del más grande que se vende, que en algunos casos sirve casi como munición de catapultas de lo gordote que es. 




Estado del cepellón de una planta al azar 




Detalle de la micorrización. Kontxo, voy a meterme en un jardín. Las micorrizas. Ni buenas ni malas sino todo lo contrario. Que queréis que os diga. Discrepo un montón con la línea oficial que habla de las micorrizas como parte FUNDAMENTAL en la buena salud de una conífera. Si están en su justa medida bien, si no están tampoco pasa nada. Que tienen un comportamiento simbiótico, si, que ayudan a las raíces y de rebote a la planta, si. Pero ojo, un pino sin micorrizar o con escasez de hongos puede estar más sano que la puñeta y no echarlas de menos si se sabe cultivar, no son ni mucho menos imprescindibles. 

Todavía no he oído a nadie hablar mal de las micorrizas, y en esto si que voy a discrepar. Las micorrizas en exceso, son la mayor plaga que ha parido madre, dificultan el riego, ciegan los agujeros de drenaje, impiden la ventilación de las raíces , y pueden colaborar a encharcar el sustrato como si de una mala turba se tratara. A mi me pasa con demasiada frecuencia, y me obligan a trasplantar árboles que por la integridad del sustrato y por el tiempo transcurrido desde el último trasplante no seria necesario, pero que los hongos han degenerado de tal modo que lo hace obligatorio. Es mi opinión sobre ellas, pero tenia que decirlo. 



En este punto he de agradecer la colaboración, siempre interesada, de mi hija Oihane. Por un módico precio por árbol trasplantado, y sin ningún interés en aprender pero si en sacarse una pasta, colabora en desmacetar, deshacer cepellones y realizar un recorte de raíces preliminar. A mí me despluma, pero se pueden trasplantar unas cuantas decenas de plantas en no mucho tiempo. 




Como podéis ver, se meten las tijeras a saco y se corta la parte inferior sin haber deshecho el cepellón. Esas raíces se van a cortar si o si, y perder el tiempo en deshacer el cepellón antes de cortarlas, es eso, perder el tiempo. 




Cuando ya tenemos el cepellón reducidito, y sabemos que las raíces que hay ahí dentro son las que nos vamos a quedar, es entonces cuando tiramos de palillito y nos molestamos en tratarlas con cariño, al objeto de no dañarlas y dejarlas bien ordenaditas. 




Ya eliminada la tierra del cepellón. Como podéis apreciar, las raíces tienen adheridas las micorrizas. Esas micorrizas son las chachis pirulis, las que van a ayudar a la planta caso de que lo necesite. Como el trasplante se ha hecho a base de palillos, sin agua a presión, un sustrato nuevo no va a tener ninguna necesidad de añadirle sustrato viejo, ni mucho menos hongos comerciales. Con lo que ya hay, vamos más que sobrados. 



Detalle del futuro nebari. Raíces radiales a la misma altura y bien distribuidas. Las cosas cuando empiezan bien, tienen mas probabilidades de terminar de igual forma. 




Y no me podía resistir, porque me encanta ver esta profusión de yemas en un pino, y como la foto ya estaba, pues aquí va. Recordar en este momento, que las semillas se plantaron en la primavera de 2004 y estamos en la primavera de 2007, tres años cabales, o lo que es lo mismo, treinta y seis meses de vida de los pinos. Puede parecer mucho o poco según se mire, pero mira que han vivido cosas las plantitas. 




Por cierto, se me olvidaba comentarlo. Como se puede apreciar, las plantas estaban en macetas de barro con un sustrato muy grueso y muy drenante. Esto ha colaborado a la generación de gran cantidad de raíces. La maceta de barro tenia como objetivo compensar el calibre del sustrato y mantener mejor la humedad para no volverme loco regando.

En este segundo trasplante, la cosa cambia bastante. El contenedor va a ser un escurridor, el sustrato de menor calibre, y la mezcla diferente. Por partes.
El escurridor tiene como objetivo, conseguir un gran y abundante crecimiento de raíces de forma controlada dentro del espacio del escurridor. En cuanto las raíces asoman por los agujeros, dejan de crecer y ramifican por detrás. Cuantas más raíces mayor crecimiento.




El calibre del sustrato es menor, puesto que el escurridor deja circular mucho aire y el sustrato se seca rápidamente. Como una cosa es una cosa y seis media docena, no tengo intención de regar cada dos horas con un calibre grueso, así que reduzco el calibre para que retenga mejor el agua.
La mezcla es distinta, en este caso akadama y kiryu en una proporción aproximada de 70-30%. Sustituyo la volcánica por kiryu, puesto que considero que tienen mayor capacidad de retención de agua y una buena vejez puesto que es más resistente a la degradación que la akadama. Además el kiryu les va bien a los pinos. 

El resultado del trasplante os lo podéis imaginar, además de no tener más remedio que hacerlo, puesto que no tengo fotos.

Algunos de las plantas en la primavera de 2007, ya pasado un tiempo después del trasplante, abonados, y empezando a hinchar yemas.

Esta planta es la PT01, y como se puede apreciar, en algún momento ha sufrido una reducción en altura provocando la aparición de yemas, así como alambrado. 



Detalle de las yemas 




El colega del PT01 el amigo PT02 




Detalle de yemas del PT02 




Como se puede apreciar, durante este tiempo mi objetivo no ha sido precisamente que crezcan mucho o rápido. Me he centrado en conseguir una buena base de raíces y una abundante ramificación inferior, que pueda servir tanto como ramas de engorde o de ramas inferiores en un futuro, incluso ápices de sustitución. 




Bueno, tengo fotos para aburrir, si no lo he hecho ya, de todas las plantas, pero en mayor o menor medida, están todas similares. Las últimas fotos corresponden a los pinos decapitados, que seguro que hay interés en verlos. 




Detalle del racimo de yemas 
















Bueno, y con esto os dejo. Otro año tocará la segunda parte de la evolución de las plantas, solo hemos visto tres años de su evolución. 

Si recordáis la introducción a este post hablaba de la inquietud de la inexperiencia, de las prisas. Algunos pensaran que se han hecho muchas cosas en poco tiempo, pero yo pienso que todas de manera razonada y basada en la experiencia anterior. Todavía estoy aprendiendo, anda que no me queda por aprender, pero la mayor parte de mis conclusiones se basan en mis propias experiencias, y eso enseña más que cualquier otra cosa.

En lo que si que soy muy consecuente, es en otra de mis apreciaciones del principio del post. El tener un árbol que te satisfaga cada vez que lo ves al ir a regar hace que tengas mas paciencia con los proyectos. Y como humano que soy, yo tengo ese árbol que me sirve de ejemplo y de calmante para no agobiar más a los pinos. Este es el objetivo que persigo y me calma, mi última adquisición .

Saludos y hasta otra. 




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Muy buenas.

Hoy creo que voy a conseguir ser breve y conciso, para variar. Para quien esté en la situación de crear ramificación fina con entrenudos cortos, recomiendo seguir los pasos descritos en el siguiente post, realizado por nuestro buen amigo Centro Bonsai Tenerife:

Para quien lo descrito por Centro Bonsai Tenerife todavía no le sea suficiente (que lo dudo) o requiera un nivel de autoflagelación mayor, voy a exponer una técnica de pinzado utilizada en Arces Palmados que requiere de un nivel de paciencia y dedicación solo al alcance de gente muy zumbada, como es mi caso. Bueno, fuera de bromas, en realidad es una forma más de pinzar árboles en los que el objetivo es mantener la silueta, o si se tiene mucha paciencia, conseguir los entrenudos mas cortos del mundo mundial. Como parece que un amago de primavera sobrevuela Siberia, ya tengo algún arce en plena vorágine de brotación, y toca pinzar.

El arce es el que os muestro en esta foto, y tiene unos cuantos cienes de yemas para pinzar. Se trata de un palmatum, variedad Kijohime 




Las yemas no se abren todas a la vez, lo cual es de agradecer, porque de lo contrario seria una locura. Una muestra de los distintos niveles que alcanzan.

En primer lugar, mostraros la cápsula que envuelve las hojas. Esta cápsula se suele quedar rondando en la rama para terminar desapareciendo. No confundirla con el primer par de hojas, ni tampoco confundir algunas hojas amorfas que suelen aparecer de vez en cuando, con unos lóbulos muy poco definidos. Si os ocurre eso, esas hojas son perfectamente operativas, aunque feas. De vosotros depende dejarlas, o eliminarlas, yo hago lo uno o lo otro según mi estado de ánimo, no sigo un criterio fijo.

La yema marcada como “A” que casi no se ve, esta en plan remolón, esa brotará cuando le de la gana, o sencillamente, cuando las yemas más vigorosas que iremos pinzando, le cedan parte de la energía del árbol.

Las dos yemas metidas dentro de un circulo con mal pulso, marcadas como “B” están en diferentes fases de apertura, todavía es algo pronto para pinzarlas, pero en breve se dejaran.

La yema marcada como “C” esta casi en sazón. Si tenemos ganas podemos llegar a pinzarla, pero mejor esperar al día siguiente, que estará mas dispuesta. 




Un momento ideal para pinzar seria el que muestro en la foto. Las dos primeras hojas se comienzan a abrir, y apreciamos el cogollo del resto de hojas en su interior. Nos permite introducir las pinzas e incluso la uña para pinzar. Por cierto, ahora que lo recuerdo, es el momento de dejarse la uña del pulgar de la mano diestra más larga de lo habitual e incluso la del índice también. A pesar de que se le llame pinzado, que vendrá por utilizar pinzas, digo yo, la mayor parte de las operaciones de pinzado en corto, se suelen hacer con los deditos. Al menos yo así lo hago siempre que me es posible. 



Otra visión del brote desde su frente 




Sea mediante pinzas o con los dedos, separamos las dos primeras e incipientes hojas, y seccionamos las restantes que quedan entre las pinzas. 




Una vez realizada la operación, el resultado ha de ser como el que muestra la siguiente foto. Se pueden apreciar los tallos seccionados por la pinza, justo entre las dos hojas. 




Otro detallito más. 



Por ultimo simplemente añadir, que pinzando de este modo, se consiguen entrenudos muy cortos, pero ojo, la siguiente brotación tardara uno y parte del otro en producirse. No hemos dejado que las hojas maduren antes de actuar sobre ellas, y menos todavía que formen nuevas yemas, así que solo es recomendable para mantener siluetas, o digamos, como reacción colateral, que yemas durmientes en zonas traseras despierten. Pero esto como digo es un efecto secundario, yo no usaría esta técnica para provocar dichas brotaciones, puesto que puede resultar muy aleatoria.

Bueno, espero que os sirva de algo, un saludo.

Texto y fotografiás realizados por JJMA para Portal Bonsai. 

Webmaster
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Muy buenas. 

A raíz de un comentario en un post que colgué anteriormente, respecto a las “piedras” o “rocas”, ahora no recuerdo, en que había plantado un árbol, se me ha ocurrido el siguiente post.

La verdad es que las fotos, sin algo que nos de una orientación sobre la proporción real de lo que estamos viendo, pueden resultar engañosas. No obstante, y sobre todo con la gente que no está acostumbrada a la utilización de tierras en forma de ................. grano ( no sabia como llamarlo), creo que el tema de la granulometría no lo tienen muy claro, y plantar en “piedrecillas” y en algunas ocasiones en “rocas” se les pone bastante cuesta arriba, ya que su parecido con los sustratos comerciales para plantas es como del día a la noche.

En ningún momento pretendo que nadie adopte mi concepto de “grano grueso”, “grano medio”, “grano fino” y polvo, simplemente expongo mis parámetros a la hora de considerar el tamaño del grano, y quien coincida conmigo, pues bien, y quien no coincida, pues también.

Además de esto, aclarar que mis mezclas siempre constan de los mismos componentes, Akadama a la que añado o volcánica, o grava de acuario. Ninguna otra cosa más. Se puede aplicar aquí lo dicho en la párrafo anterior, son mis parámetros.

Esto es lo que deshecho de un saco de akadama después de cribarla (akadama o volcánica o grava), todo aquello que se cuela por el cedazo de 2 Mm. de luz. No lo tiro sino que lo guardo para hacer Keto, y en alguna ocasión, aprovechando la criba que lleva el vaso vertedor o como se llame, aprovecho los granos, no el polvo, en los mame. Luego veremos una aplicación. 




Esto otro para mi seria grano fino, todo aquello que queda en el cedazo de 2 Mm. de luz. Lo utilizo en mame de tamaño medio. Como el siguiente cedazo es de 4 Mm., estos granos abarcan de 2 a 4 Mm. de calibre. 




Lo que se queda en el cedazo de 4 Mm., es lo que utilizo habitualmente en el resto de los árboles. Puesto que el siguiente cedazo es de 6 Mm., los granos van de 4 a 6 Mm. 




El resto, lo que queda en el cedazo de 6 Mm. es lo que considero grano grueso. Dependiendo del calibre del saco de akadama que compréis, este grano es variable. Me explico. Cuando se compra akadama de grano medio, vienen mezcladas muchas granulometrías. Mas o menos a ojo, por encima de 6 Mm. no hay mucho, como un 10-15 % del total del saco. Un 60-70 % será calibre de 2 a 6 Mm. y el resto polvo. La verdad es que se tira mucha akadama de estos sacos, aunque depende de lo golpeados que estén y de en que parte del palet les haya tocado viajar.

En cambio cuando lo que se compra es grano grueso, el 80-90 % es grano de mas de 6 Mm. incluso se llega a los 15 Mm. en una buena proporción, habiendo bastante menos polvo y muy poco grano de calibres inferiores. Aunque yo también suelo cribar estos sacos, casi no merece ni la pena el hacerlo, pero no cuesta mucho, así que sigo con la costumbre. Esto es lo que utilizo en macetas de engorde. 




Como se puede apreciar en las fotos, si no es por la guía de la regla graduada, diferenciar en una foto entre calibres de grano es bastante difícil sin una referencia. Como muestra un dedal. 




Aunque en un principio pudiese parecer grano fino o medio, creo que ahora se aprecia mejor que es lo que para mí considero polvo. La maceta es muy chiquitina, y no cabía más.

Un saludo.

Fotos y texto realizado por JJMA para PortalBonsai 




Webmaster
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Muy buenas.

Aunque no la parezca, de vez en cuando pienso. O reflexiono. Pero generalmente no lo hago por iniciativa propia, sino que lo hago inducido por algún agente externo. En este caso lo que me ha hecho “pensar” y escribir este post, han sido una parejita de esquejes. Tenía yo un profesor de E.G.B (si, más o menos por el jurásico), que cuando hacías algo mal, o que le desagradaba, y dabas la típica excusa de “yo pensaba qué” o “ yo creía qué”, siempre contestaba con la misma frase: “Entre pensé qué y creí qué, estaba Don Tonteque”. Esa frase se me quedó grabada, y como no me agrada ser Don Tonteque, o al menos parecerlo (a veces consigo disimularlo), es una de las cosas que aplico en mi vida diaria. ¿A cuento de que viene esta historia del abuelo Cebolleta?. A cuento de teorías, que hay muchas, práctica, que no hay tanta y ciertas cosas, dimes y diretes y bibliografía, etcétera, etcétera, que se pueden ver por doquier.

Sobre esquejes se ha escrito mucho, y como digo, hay una teoría más o menos aceptada por casi todos y sobre la cual no discrepo en exceso, pero el motivo de este post es crear un punto de discrepancia. “Teóricamente” cuando se esqueja hay que aplicar una serie de normas de “obligado” cumplimiento para “casi” todas las especies. Las podríamos resumir en hacer cortes limpios en la rama a esquejar, reducir el numero de hojas y/o brotes a la mínima expresión, colocarlos inclinados en el sustrato y mantener los esquejes con la cabeza húmeda y los pies calientes, es decir, humedad en el entorno de la rama esquejada, y calor en el sustrato. Sin olvidarnos de mantener húmedo el sustrato para que el esqueje enraíce, y colocarlo a la sombra.

Voy a analizar esos puntos y lo que yo entiendo que es el motivo de seguir esas pautas. 

Cortes limpios. Aquí tenemos varias modalidades de corte, pero para no liarnos, los resumiremos en corte a bisel o a doble bisel. La teoría nos dice que no debemos de hacer cortes rectos perpendiculares a la rama, sino en bisel, es decir, sacando punta al extremo de la rama a enraizar. ¿Cuál es el motivo de estos cortes?. Exponer a la humedad la máxima superficie de cambium posible, para que el esqueje tenga la posibilidad de absorber humedad a través del cambium y no quedarse seco. La verdad es que debe de ser ese el motivo, porque por mi experiencia, el numero de raíces producidas después de esquejar y que salen del borde de los cortes es mínimo, comparado con las que salen del tronco de la rama, la cual mantiene su corteza y por lo tanto no tiene expuesto el cambium. La posición del corte ha de ser lo más cercano posible a una yema o nudo o axila de rama, pues esto favorece el enraizamiento. Pues si, esa es otra teoría. Mantener el esqueje inclinado, dejando el corte paralelo al suelo. Esto supongo que será en previsión de que las raíces salgan del borde del corte y el futuro nebari sea horizontal. Como digo, el numero de raíces que salen del tronco comparadas con las que salen del borde del corte, es muy superior, y generalmente se aprovechan unas cuantas raíces que han salido al mismo nivel, descartando todas las demás. Así que poner el esqueje inclinado o no, para mí es irrelevante.

Eliminar las hojas del esqueje, y en el caso de que no las tenga, dejar muy pocas yemas del mismo. La “teórica” razón de este apartado, es evitar al máximo la posible evaporación de humedad a través de las hojas, para evitar que el esqueje quede seco, y utilice toda la energía acumulada en generar raíces. Recordemos que no las tiene, y que se supone que el proceso de síntesis de savia y todas esas cosa que hace una planta, de un modo u otro ha de quedar interrumpido puesto que no hay raíces que lo realicen. Esto es lo que se suele decir, pero yo que soy un pelin ignorante no lo tengo muy claro, puesto que las cosas no son tan simples, y sabemos que una planta puede absorber humedad a través de tallo y hojas, no solo de las raíces, y a saber la de cosas que puede hacer una planta por su cuenta y riesgo sin que nosotros nos enteremos.

Mantener la cabeza del esqueje húmeda, para evitar al máximo la evaporación y favorecer que el esqueje se mantenga lo más fresco y saludable posible hasta el momento en que genere unas mínimas raíces que le permitan comportarse como una planta en toda su expresión, ya que de momento solo es un palo sin raíces ni hojas. Mantener los pies húmedos y también calientes. El calor del sustrato estimula la aparición de raíces. Quien disponga de una “cama caliente” sabe lo beneficioso que es aplicar calor en el sustrato, sea para esquejar o para germinar semillas. O incluso para estimular plantas con problemas de raíces o yamadorizadas recientemente.

Después de esto, ya nos quedaría la aplicación de hormonas, sean para esquejes leñosos o herbáceos, sean en polvo o liquidas. No son el agua bendita que obre el milagro, pero hay que reconocer que ayudan a conseguir un mayor porcentaje de éxito.

Se me olvidaba un tema también muy importante, la fecha en que se realiza el esqueje, finales de invierno, comienzo de primavera en el caso de esquejes leñosos, y finales de primavera, comienzos de verano en el caso de los herbáceos.

Bueno, así a grandes rasgos, lo que he expuesto es algo que sabe cualquiera que haya esquejado o lo vaya a hacer, y que básicamente es el proceso lógico a seguir. Puede haber discrepancias, como en todo, pero bueno, ya he dicho al principio que en este caso el post iba de discrepante, así que no me sorprendería nada que las hubiera.

Ahora voy al meollo de lo que me ha hecho escribir este post. La gente que me conoce, sabe que cuando yo esquejo, lo hago de una forma bastante peculiar. A pesar de conocerme las teorías, y aplicarlas más o menos, suelo hacer las cosas más bien como me parecen, me apetecen o me dan la gana, depende de mi estado de ánimo. Cuando esquejo, la verdad es que lo hago no pensando en el pedazo de árbol que voy a conseguir de aquí a veinte años, sino más bien por una cuestión de “leches que pena tirar esto con la buena pinta que tiene”. Es decir, cuando toca cortar, generalmente en la terraza suele haber alguna maceta con sustrato pero sin plantas, en las que pincho cualquier cosa que por algún motivo piense que merecen la pena no ser tiradas a la basura. También generalmente, en cuanto las he pinchado, se me olvida el motivo por lo que lo he hecho, y no les presto mayor atención. Si que corto en bisel, si que lo hago bajo un nudo o yema, si que aplico hormonas para ayudar, y si que intento que el sustrato esté constantemente húmedo. No les pongo una cubierta para mantener la humedad, y no los pongo a la sombra para que no se sequen, ni les quito hojas ni yemas. El Sol me calienta el sustrato a falta de cama caliente, y el que quiera tirar que tire, y el que no, ya lo tiro yo.

Este invierno, estaba podando el exceso de brotación de un arce, y como en la terraza hacia un frío del copetín, metí el árbol en la cocina, y realice la poda calentito dentro de casa. Una vez que terminé, había un par de ramas de un calibre aceptable, me vino a la mente el pensamiento “leches que pena tirar esto con la buena pinta que tiene” y como la carne es débil, pues los metí en agua para que no se secara el corte. “En cuanto acabe de recoger, los pincho en una maceta” pensé. Pues nada, que recogí, que no había maceta en la terraza, que mañana preparo una, que mañana no tuve tiempo, que paquí, que payá, que les den por saco y hagan lo que quieran, vamos, que no hice nada con ellos.

Los esquejes han estado en la cocina cosa de quince días, metidos en agua, al calorcito, lo que les ha hecho brotar, cosa que no ha hecho todavía su “padre” en la terraza, sin hormonas, sin cortes en bisel ni doble bisel, sin reducir la evaporación al máximo, sin eliminar yemas, sin tener los pies calientes, sin hacerles caso (eso no debería de sorprenderles) y creando raíces de la nada para suplir la carencia de afecto que yo les proporciono. En fin, que están enraizando por la brava.

Muchos dirán que es normal, que determinadas especies son fáciles, que otras no enraizarían así ni de coña, que será suerte, que a saber si este está contando realmente lo que ha hecho, que si, que no, que caiga un chaparrón, Pero el objeto de este post realmente no era escribir sobre esquejado así, esquejado asa, sino liberar de mi interior una reflexión que me atenaza y no me deja dormir (mentira, duermo como un bebe) y es que teorías hay tantas como queramos conocer, que todos podemos tener las nuestras o alinearnos con las de cualquier otra persona, pero al final, que es lo que cuenta y es la que vale, al final decía, es la experiencia, el probar, experimentar, hacer, deshacer lo que nos lleva a resultados. Conociendo el porque de las cosas seremos capaces de saber el porque las aplicamos o no, pero por mucha teoría que conozcamos, como no practiquemos, lo mismo da que esos conocimientos estén en un libro o en nuestra cabeza, porque desde luego donde no estarán, será en nuestros árboles.

Ya siento el rollito, pero por lo visto hoy estaba en uno de esos “días”.

Un saludo, y gracias por leer hasta aquí. 

Las ramas esquejadas motivo de este rollo. 




El uno. 



El otro. 



Un detalle del uno. Como se puede apreciar, el corte es el que se realizo en la poda con la kuikiri, sin tener en cuenta recortar de nuevo cerca de la axila superior. En prácticamente todo el tallo sumergido en agua, es donde están apareciendo las futuras raíces, aunque van más adelantadas un par de ellas de la zona del corte. 



En el caso del otro, el corte si que esta cerca de una axila, pero no recuerdo si podé así directamente, o recorte después. Lo que tengo claro es que simplemente corte con la kuikiri, sin ningún objetivo determinado.
 


Un detallazo. 


Y otro más. 



Esquejes realizados este año de un Arce Palmatum Kijohime. Como veis, el sustrato son los sobrantes de la mezcla utilizada para trasplantar el árbol padre o madre, según se mire. Aclarar que todos los esquejes de las fotos que vienen a continuación, están realizados con el sistema tradicional versión JJMA. 



Esquejes de Arce Nioi Kaede realizados el año pasado. Están a puntito de brotar. 



Esquejes de Cotoneaster y Zelkova Nire. Los de Zelkova, algunos son del año pasado, ya enraizados, y otros proceden de la poda de este año. Sorprendentemente, más fáciles de enraizar los de Zelkova que los de Cotoneaster. Al menos, tuve menos bajas con la nire. Digo sorprendentemente, porque yo también tengo mis propias teorías, y una de ellas es que cualquier arbusto es un superviviente nato, que esqueja, acoda, enraíza, rebrota etcétera con gran facilidad, pero la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida. 



Esquejes de Malus Halliana y Ginkgo del año pasado. Ambos enraízan con facilidad, mejor el Ginkgo que el manzano, pero tampoco es para ponerle pegas, hay un buen porcentaje de éxito con el manzano. 




Y esto esto esto es todo amigos. Como veis, casi cuanto menos caso les hagas, mejor funcionan. O igual es que cuantas menos ilusiones pongas en ellos, menos desilusiones te llevas después. A saber.

Un saludo. 


Webmaster
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Muy buenas. 

Ya tengo casi montado el sistema de riego automático, y tal y como comenté, aquí os describo tanto los materiales que he utilizado, como el montaje realizado. Llevo utilizándolo 8 años, única y exclusivamente cuando me ausento de casa mas de un día, y lógicamente en vacaciones. Es un pelin laborioso de montar, pero todo tiene su explicación, e iré intentando comentar el porque de cada cosa a medida que avance el post. Como ultimo apunte, decir que en mi caso, siempre riego yo, y el uso del riego automático es para casos excepcionales.

MATERIALES:

Un programador. Los hay de diferente tipos y precios. En mi caso tengo uno que se puede programar para realizar ciclos de riego mínimo cada 8 horas y máximo cada 7 días, con tiempos de riego desde 1 minuto a 120 minutos. Esto tiene un pequeño problema respecto a la frecuencia de riego, y estoy pensando en adquirir uno mas flexible en la programación, que me permita tener dos ciclos de riego diarios pero de distinta duración cada uno, con el objeto de hacer un riego abundante a primera hora de la mañana, y otro de “refresco” a primera hora de la tarde. Cuanto más flexible sea el sistema, mejor podremos adaptarlo a las necesidades de los árboles.
Conectado al programador se ve el distribuidor al que van conectadas las mangueras, que a su vez se conectan al tubo de PVC montado en los estantes. En este caso es de 4 salidas, 3 para los estantes donde se encuentran los árboles, y una para el riego habitual. Cerrando las llaves de paso del riego automático, y colocando el programador en “siempre abierto”, me permite el riego con la manguera cuando no es necesario el automático. 




Soportes de difusores.

Hay diferentes modelos, pero todos ellos pensados para montar “pinchados en el suelo” o sobre el tubo de distribución. Este que os enseño es el que mejor se adapta al montaje que yo tengo, con unas ligeras modificaciones. Las modificaciones consisten en cortar el “pincho” y realizar unos agujeros para el montaje. Solo lo utilizo tal cual, en las macetas de engorde, que tienen tamaño y profundidad suficiente para pincharlos. El tubo que se ve en la foto, es un alargador, el cual se puede acortar sin problemas, con el objeto de conseguir la altura que deseemos. Esto nos permite salvar las diferentes alturas de las macetas, y que el agua caiga donde deseemos. En mi caso hago que el agua caiga directa sobre el sustrato, no sobre la copa de los árboles, ya que en muchos árboles, la copa hace de paraguas, y si regamos sobre ella, el agua no cae a la maceta. 




Difusores.

Los hay de diferentes modelos. Yo utilizo 4 modelos. El de roseta, el mas versátil, ya que permite varios tipos de pulverización, con diferentes abanicos de alcance, salida de agua a 180º y a 360º, y regulador incorporado. Es el más caro pero el que más juego da. 




Rotativo. Puede abarcar una gran superficie. Lo uso exclusivamente para regar macetas que están en el suelo y de otro modo necesitaría demasiados difusores individuales. 




Básico. Es el difusor mas sencillo, y los hay de 2 modelos. Con salida en un solo sentido, y en sentidos opuestos. Su utilización depende de hacia donde queramos dirigir el agua. 




Otros elementos:

Además de los materiales anteriormente expuestos, serán necesarios, tubo de Ø 20, tubo de Ø 4, manguera, conectores, tapones, bridas, punzón para agujerear el tubo de Ø 20, y en mi opinión, y muy importante, llaves de regulación. Digo lo de las llaves, pues en el caso de que conectemos los difusores directamente a la tubería, la presión con la que sale el agua hace que esta alcance varios metros de distancia con la dificultad que esto entraña para dirigir correctamente los difusores, así como la erosión que produciría en el sustrato. Además de esto, nos permite regular la cantidad de agua que sale (recordar que el programador siempre estará el mismo tiempo abierto), y no todos los árboles necesitan la misma cantidad de agua. Jugando con la regulación y el numero de difusores aplicados a cada maceta, podemos ajustar bastante bien la cantidad de agua que recibe cada árbol. No será igual que regar uno mismo, pero con unas cuantas pruebas, se acercara bastante. No olvidéis fijar tanto el tapón del tubo de Ø 20 como la rosca de conexión con bridas. Aunque entra a presión, y puede parecer suficiente, una vez que el tubo se llena de agua, y adquiere la presión de trabajo, el tapón sale disparado y puede hacer “mucha pupa”.


Bridas, tapón y soporte para tubo de Ø 20, regulador, conectores y punzón. 




Detalle montaje tubo Ø 20. tapón
Detalle montaje tubo Ø 20. Conexión a manguera

Se ven también las conexiones para los tubos de Ø 4. Sobre el tubo de Ø 20 se realizan los agujeros mediante el punzón, se colocan los conectores, y de estos saldrá el tubo de Ø 4 que se conecta a los difusores. 




Extremos de la manguera que se conectan al distribuidor del programador y al extremo del tubo de Ø 20 




Unas muestras de montaje básico. A partir de aquí, cada uno puede decidir el sistema que mejor se adapte para la colocación sobre las estanterías, directo sobre la maceta, etc. Como podréis apreciar, todos llevan su llave de regulación. 




Montaje con alargador. 



Montaje para maceta grande.




Montaje de los difusores:

Este es el sistema que he utilizado yo para el montaje de todo el invento sobre los estantes. Anteriormente los atornillaba directamente sobre la madera, pero en la actualidad he optado por un sistema que no estropee la madera, y que me permite colocar los difusores donde quiera con poco trabajo. Se trata de un perfil de plástico, que se corta y taladra sin mayor dificultad, barato y resistente. Los amarres están hechos con tornillos y tuercas de acero inoxidable de M4, para evitar oxidaciones y manchas.

Antes de colocar los difusores y conectar los tubos. 




Detalle de los soportes del tubo de Ø 20 




En esta se ve el soporte del tubo y el soporte del difusor 




El sistema de difusores completamente montado para las macetas de poca altura 




El sistema de difusores completamente montado para las macetas altas. 




Bajo los estantes, el tubo de Ø 20 con sus distintas salidas 




Espero que os sirva de algo, tanto el montaje como la idea.

Un saludo 


Webmaster
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Muy buenas.

Con demasiada frecuencia, se leen post sobre problemas de árboles comerciales, caída de hojas, hojas amarillas o marrones, pudrición de raíces, etc. que generalmente tienen un supuesto culpable al que nos aferramos con fuerza, el sustrato. Primer consejo recurrente, trasplanta en cuanto sea posible. Y algunas veces la impaciencia hace que “cuando sea posible” se convierta en la peor época o momento para el árbol, con malas consecuencias.

Soy el primero en defender que un buen sustrato, es el mejor soporte para la salud de un árbol. El abono, las vitaminas, las enmiendas y cualquier otra cosa que se nos pueda ocurrir, no son más que pequeños detalles que pueden variar los resultados, pero que por si solos no arreglaran un entuerto como el de un mal sustrato.

Pero dicho esto, aquí llego con la discrepancia. No entiendo, de verdad que no lo entiendo, como se puede llegar a morir un árbol en semanas o meses, cuando no en días. En realidad creo que si que lo entiendo, pero echarle toda la culpa al sustrato, pues como que va ser que no. Vamos a tener que olvidarnos un poquito del recurso fácil de que la culpa la tiene el sustrato, y hacer una reflexión para ver que es lo que hacemos mal, y remediarlo. No me voy a repetir sobre cosas que ya he escrito en otros post, quien desee leerlos ahí los tiene, pero si que quería mostrar un par de árboles que tengo, en el típico sustrato que todos conocemos, y que no me han dado especiales problemas para mantenerlos sanos durante una temporada completa.

Un Podocarpo, regalo de un buen amigo de la web a mi hija Oihane. Si no recuerdo mal, se lo regaló en el mes de Junio de 2005, y es una especie de la que casi no tenía ni idea de su existencia, menos aun de cómo cultivarlo. Lo coloque en la terraza al Sol según llegó, y allí estuvo hasta que el riesgo de heladas se presentó, momento en que junto a los ficus lo metí dentro de casa. Esto fue en el mes de Noviembre. Desde Noviembre hasta ahora, sigue en casa, y le quedan todavía varias semanas dentro. El aspecto del musgo que traía de serie. Todas las fotos de este post están sacadas ayer Domingo, 20 de Febrero de 2006. 




El aspecto del cepellón fuera de la maceta. A pesar de que la arcilla en que está plantado está completamente degradada, el aspecto de las raíces es sano y abundante. Si bien ese sustrato no reúne ninguna de las condiciones ideales de las que tanto hablo, un riego controlado puede evitar los típicos problemas, y hasta generar un correcto sistema radicular. Es más complicado que con un buen sustrato, pero tampoco hace falta ser un genio para conseguirlo. Si hay alguien lejos de ser un genio en cualquier cosa, ese soy yo. 




Debido a que el árbol ha estado desde Noviembre dentro de casa, pues su invierno no lo ha sido tanto, y ahora está recién brotado. Un problema añadido, pues ahora no me voy a poner a trasplantarlo para no malograr la brotación, y es probable que cuando lo saque a la calle su reacción sea continuar haciéndolo. Tengo la esperanza de que cuando lo saque a la calle, al no tener temperaturas tan constantes como dentro de casa, sufra un parón que me permita realizar el trasplante. Como no conozco la especie, de momento todo son suposiciones hasta que no pasen unos años con él, no tendré elementos de juicio suficientes para conocer su comportamiento. Leer se puede leer mucho, pero como la experiencia propia, no hay nada. 




El árbol que os muestro a continuación es uno de esos que también acostumbran a ser conflictivos por un motivo u otro, un arce palmatum, variedad kijohime o kiyohime, que de ambas formas lo he visto escrito. En este caso, el árbol lo compré en Marzo-Abril de 2005 no recuerdo la fecha exacta. Solo recuerdo que camino a Donostia tuve que darme la vuelta pues el puerto se quedó bloqueado debido a la nieve, y tuve que ir por la autovía de Leizaran, un porrón de kilómetros más. Mereció la pena, buen yantar, buen trasegar, y una interesante visita a Irun Bonsai. La verdad es que no tenía idea de traerme nada de allí, pues iba para dejar, pero no para llevar, pero la carne es débil, la mía mucho, y me traje este árbol. Como su origen era el vivero de los sustratos conflictivos, además del sustrato típico, ya estaba completamente brotado y pinzado, y este era el aspecto en esas fechas. Los granos de akadama que se aprecian en la superficie, los puse yo para la foto, pues la tierra era un ladrillo de arcilla muy antiestético. 




No tengo fotos del árbol a finales de verano, pues el tiempo de mis vacaciones en que estuvo regado con el riego automático se desmadró con una fuerte brotación, y dejarlo decente para la foto hubiese supuesto un recorte que hubiese provocado nuevas brotaciones, así que deje que creciesen los brotes, pero sin pinzarlos. Parece que están esperando a que no los veas para hacer lo que les da la gana. Decir que excepto alguna hoja interior que se secó por falta de luz y ventilación, tampoco me ha dado ningún problema. Este es el aspecto del sustrato ayer domingo, momento en que lo trasplanté. 




Como se puede ver, la akadama, que no tenía ninguna otra cosa más, ni grava ni volcánica ni ná de ná está completamente degradada, pero las raíces se ven sanotas. Un pelín pasado de frenada, tenia que haber trasplantado un par de semanas antes, pero estaba en otras cosas y no pude. Una vista inferior del cepellón. 



Aunque la idea de este post era mostrar que a pesar de la baja calidad de los sustratos originales de los árboles comerciales es posible mantener sano un árbol, ya aprovecho las fotos que saqué para mostraros como traté el cepellón de este árbol.

Como el cepellón era un ladrillo de arcilla, mientras limpiaba la maceta y preparaba la mezcla, aproveche para que hiciese un poco de submarinismo. Lo ideal es que hubiese estado más horas sumergido, pero la inmersión ayudo bastante a deshacer el cepellón. 




Una vista de la inmersión desde arriba. 



Mientras el árbol está en remojo, aprovecho para meter la maceta en una solución de salfuman y agua para limpiarla más fácilmente. Después de frotar con un cepillo, aclaro abundantemente con agua para eliminar el posible salfuman que haya podido absorber los poros de la maceta. 




El aspecto del cepellón después de un manguerazo previo. Se ha eliminado bastante tierra, pero al estar las raíces enrolladas, no permite eliminar toda. 




Les pegamos un corte sin contemplaciones. No tiene sentido perder el tiempo y tener cuidado, con las raíces que se van a cortar de todos modos. Al eliminar el perímetro del cepellón de raíces, va saliendo el sustrato que en el primer manguerazo no ha sido posible eliminar. 




Todo esto molestaba, cortado sin más. Después de un primer recorte, el siguiente manguerazo es más productivo, y la tierra sale con más facilidad, dejando las raices limpias. 




El árbol, como ya he comentado, está en mi poder desde el año pasado, y este trasplante es el primero que se le hace a mi gusto. El nebari necesita retoques, tiene algunas raíces que da pena verlas, pero para lo que se puede ver en árboles de la misma especie no están ni medio mal. He visto algunos árboles iguales que las raíces hacían triples mortales con doble tirabuzón y que iban a suponer un curro elegante para resolver tanta acrobacia radicular. En esa zona del tronco faltan raíces, así que intentaré provocar su aparición. Unos cortes, y a esperar. 




Mientras espero a que salgan raíces, intento corregir la posición de una de ellas. No se ha movido mucho, pero poco a poco la iré moviendo, y si las raíces salen donde quiero, es muy probable que esa raíz de la izquierda sea eliminada o recortada hasta muy cerca del tronco, ya se verá. 




Una bola de musgo esfagno, sujeto mediante alambre para mantener la humedad en la zona donde quiero que salgan las raíces. 




Otra raíz de juzgado de guardia, esta en la parte trasera del árbol. Como en sus extremos esta bastante ramificada, y alimenta una zona importante del árbol, antes de cortarla alegremente, he procedido a realizar unas muescas en la zona inferior y a colocar musgo para provocar el nacimiento de raíces. Cuando estas salgan la recortaré. 




El resto del proceso, lo típico de atar el árbol, palillear y regar abundantemente. La mezcla, akadama, kanuma y volcánica.

Espero que a alguien le sirva de algo. Un saludo.


Texto y fotos realizados por JJMA para Portal Bonsai. 

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