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Palo borracho

Chorisia speciosa

Por: Webmaster | Publicado: 10/12/2008 16:41 | |

Nombre Común:

Argentina: Palo Borracho, Bolivia: Toborochi, Brasil: Paineira.

Nombre científico:

Perteneciente a la familia de las Bombacaceae su nombre científico es
Chorisia speciosa, donde “speciosa” hace referencia a la belleza de sus flores.

General:

Su hábitat comprende desde América Central a América del Sur. Con distribución especialmente amplia en regiones de Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay. Se conocen 15 especies en América tropical y subtropical en dos

géneros con características similares (Chorisia y Ceiba).

Se trata de un árbol caducifolio de crecimiento rápido con una llamativa y prolongada floración. Pierde las hojas durante el periodo seco, y normalmente florece y fructifica durante esa misma época. Sus flores son bastante grandes con tonalidades que pueden ir desde el rosa pálido hasta tonos bastante oscuros, sobre una base amarilla. También es factible encontrar ejemplares con flores blancas.

Al florecer tras la pérdida de las hojas produce la impresión que toda la copa cambia de color. Los frutos también maduran con el árbol completamente desnudo de hojas. Son alargados, de color verde, con una pulpa blanca y fibrosa y multitud de semillas en su interior. Su altura está comprendida entre los 15-30 metros, con un tronco de 80-120 centímetros de diámetro. Su tronco es muy característico por estar cubierto de gruesas espinas cónicas y por poseer una forma que asemeja a la de una botella, característica que también le ha valido el sobrenombre de “árbol botella”.

Condiciones de cultivo:

Situación: En climas cálidos ha de estar situado en el exterior, a pleno sol. En climas fríos o con heladas ha de encontrarse en interiores durante la época invernal ya que no soporta el frío.

Riego: Regar abundantemente cuando se seque el sustrato durante el periodo vegetativo, pero evitar encharcar la maceta. Una vez ha perdido las hojas reducir bastante el suministro de agua. Es bastante resistente a la sequía.

Abonado: Abonar únicamente durante el periodo de crecimiento y de forma regular.

Trasplante: En primavera cada dos o tres años, en función de la madurez de la planta. Es un árbol poco exigente respecto a suelos siempre que sean drenantes. El sustrato puede ser la mezcla normal, por ejemplo akadama mas volcánica.

Poda: Pinzado en época vegetativa. La poda resulta más cómoda llevarla a cabo cuando el árbol no tiene hojas.

Propagación: Relativamente sencilla mediante semillas que pueden plantarse directamente sin periodo de estratificación ni tratamientos previos.

Plagas y enfermedades: No es una especie muy afectada por enfermedades o plagas. A pesar de todo es sensible a determinadas enfermedades causadas por hongos como por ejemplo la atracnosis alguno de cuyos síntomas son manchas marronosas de forma circular sobre las hojas.

Estilos más adecuados:

Dado el tipo de tronco que desarrolla se adapta mejor a los estilos verticales, preferentemente como árbol individual pues así destacan mejor sus particularidades.

Comentarios:

Muy usado como árbol ornamental, se debe tener un cierto cuidado con las grandes espinas de su tronco que en ocasiones pueden presentar un riesgo para los viandantes. Por este motivo es bastante frecuente que se las elimine de la parte inferior del tronco.

En relación con el Palo Borracho existe la siguiente leyenda: En una antigua tribu que vivía en la selva había una jovencita muy linda a la cual codiciaban todos los hombres, pero ella sólo amaba a un gran guerrero. Ambos se amaron hasta que cierto día la tribu entró en guerra. El guerrero partió a la contienda y ella quedó sola prometiéndole amor eterno. Pasó el tiempo y los guerreros no volvían, hasta que finalmente se supo que ya no lo harían.

Perdido su amor, la joven se cerró a todo sentimiento pues la herida abierta en su corazón ya no podría sanar. Rechazó a todos los pretendientes hasta que una tarde se internó en la selva, entristecida, para dejarse morir.

Y así la encontraron unos cazadores que andaban por allí. Muerta.

Al querer alzarla para llevar el cuerpo al pueblo notaron, asombrados, que de sus brazos comenzaron a crecer ramas y que su cabeza se doblaba hacia el tronco. De sus dedos florecieron flores blancas.

Ante esta visión los cazadores corrieron aterrados hacia la aldea.

Unos días después regresó un grupo para encontrar nuevamente a la joven, que ya nada tenía de muchacha, sino que era un robusto árbol cuyas flores blancas se habían tornado rosas. Comentan que esas flores blancas lo eran por las lágrimas de la muchacha derramadas por la partida de su amado y que se tornaban rosas por la sangre derramada por el valiente guerrero.