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PH

El índice de acidez es un dato muy a tener en cuenta para algunas especies

Por: Webmaster | Publicado: 10/12/2008 14:02 | |
3.3-PH

El PH nos da una idea de la acidez o alcalinidad del sustrato, y se mide en una escala que va de 1 a 14, donde 7 se considera neutro, 1 extremadamente ácido y 14 extremadamente alcalino. La acidez se debe a la concentración de iones de hidrógeno, produciéndose generalmente en zonas de lluvias abundantes, mientras que la alcalinidad responde a la concentración de iones de hidróxido, predominando en zonas con una menor cantidad de precipitaciones.
La mayor parte de los árboles parecen preferir suelos neutros o ligeramente ácidos (Ph alrededor de 6,5), a excepción de algunas variedades, como por ejemplo azaleas o camelias, que parecen prosperar mejor en suelos especialmente ácidos (con Ph entre 4,5 y 5,5). Son pocos los que se viven mejor en suelos alcalinos, y prácticamente nada crece por encima de Ph 9.

Valores muy elevados tanto de acidez como de alcalinidad causarán carencias en la planta pues diferentes elementos se convierten en inaccesibles para las raíces que no son capaces de arrancarlos del sustrato que las rodea. De la misma forma, estos posibles valores extremos en el Ph van a dificultar el buen funcionamiento de las micorrizas, llegando a destruirlas por completo. En suelos muy ácidos la actividad bacteriana se ve inhibida notablemente lo cual, por un lado es positivo pues éstas ya no competirán con las raíces por el oxígeno ni liberarán dióxido de carbono de desecho al sustrato, y por el otro es negativo pues tampoco van a descomponer la materia orgánica / abono para que así la planta pueda obtener los nutrientes que necesita. Por tanto por mucho abono que se añada, la planta no podrá utilizarlo. En suelos muy alcalinos, Ph básico, el efecto es el contrario; la actividad bacteriana se ve muy estimulada con la consiguiente reducción en los niveles de oxígeno disponibles para la planta, y la posible acumulación de dióxido de carbono.

En general se puede concluir que lo que realmente afecta a la planta son los efectos secundarios de un Ph excesivamente alto o bajo, mas que el Ph en si mismo. Aunque evidentemente los valores más extremos van a dañar definitivamente las raíces. Estos efectos secundarios suelen traducirse en carencias de determinados elementos, ya sea por la disminución en la actividad bacteriana, ya sea por que los elementos nutrientes se vuelven mucho más complicados de liberar del sustrato. Por ejemplo con un Ph bajo, ácido, la planta tendrá problemas para obtener los iones de calcio, potasio, azufre, etc., mientras que con un Ph alto, básico o alcalino, la planta verá dificultada la obtención de los iones de cinc, fósforo, hierro, manganeso, etc. Si uno es capaz de suministrar dichos elementos problemáticos de forma que la planta pueda asimilarlos de forma más fácil en ocasiones resulta factible cultivar especies con sustratos de un Ph poco adecuado, sin dejar por ello de resultar un tanto engorroso.

En caso de que se desee modificar ligeramente el Ph en ocasiones pueden emplearse remedios caseros, siempre con cuidado de que las variaciones no sean muy bruscas. Por ejemplo añadir ceniza de madera o cal al sustrato para hacerlo más alcalino, o agua con algo de vinagre para acidificar. De todas formas estos remedios mas o menos de estar por casa deben tomarse con cierta prudencia ya que pueden llegar a ser perjudiciales. Lo mejor es preparar de entrada la mezcla de sustrato adecuada a nuestras necesidades.