Webs Personales Globered
Consigue tu propia pgina web
Portal Bonsai
0 0 0

Del campo a la maceta

Diferencias entre cultivar en maceta y en el campo

Por: Webmaster | Publicado: 10/12/2008 13:54 | |
1- Qué diferencias hay entre cultivar en maceta y hacerlo en el campo?

La primera diferencia, y seguramente la ms evidente, se encuentra en el hecho de que en una maceta hay paredes mientras que en el campo no. De hecho no solo tenemos cuatro paredes sino que adems tenemos un fondo que asla casi completamente la tierra situada en su interior. Dependiendo del material con el que se haya fabricado la maceta, por ejemplo algunos plsticos o cermicas cocidas a altas temperaturas, estas paredes pueden ser casi completamente impermeables incluso a los gases. Y es en esta impermeabilidad donde radica el primer gran inconveniente: la aireacin y el drenaje se ven entorpecidos por el propio tiesto.

En el campo casi cualquier porcin de tierra que tomemos tiene la posibilidad de intercambiar gases, airearse, con el resto de la tierra que la rodea y con la que est en contacto directo. Aparte, claro est, de hacerlo a través de su superficie. En una maceta esta aireacin slo puede llevarse a cabo por la superficie, y en menor medida a través de los agujeros de drenaje. Se trata de una reduccin muy importante que debe ser compensada con el uso de un sustrato mucho ms poroso que la tierra convencional del campo.
Con el agua nos encontramos con un caso muy similar. En el campo, a pesar de que la tierra pueda llegar a ser bastante compacta, el agua de riego o lluvia ir descendiendo poco a poco gracias a la accin de la gravedad, a menos que encuentre algn obstculo que lo impida, hasta que sea totalmente absorbida por la tierra o, si la cantidad de agua es suficiente, alcance el nivel fretico de la zona. En una maceta esto no es as; el agua desciende por el sustrato hasta el fondo de la maceta y finalmente escapa por los agujeros de drenaje. Pero solo saldr por éstos cuando la capa de tierra que hay justo sobre el fondo de la maceta se encuentre completamente saturada de agua, y saturada permanecer hasta que algo cambie esa situacin. Ese algo van a ser dos factores; la evaporacin y la accin de las races. El primero, la evaporacin, casi puede considerarse despreciable en la prctica pues sus efectos son muy tenues en el fondo de la maceta. Lo que deja a las races casi como las nicas responsables de sacar el agua de esa capa saturada.
El problema es que las races no suelen vivir bien en ambientes completamente saturados de agua por lo que esta capa tardar bastante en secarse, y precisamente por permanecer tanto tiempo encharcada, las races nunca conseguirn colonizarla completamente; la podredumbre har su aparicin enseguida. Esta situacin estancada va a dejar una zona de la maceta poco aprovechable. La altura de la columna de sustrato saturado de agua variar en funcin del grosor de las partculas de tierra, de forma que ser mayor cuanto ms pequeas sean éstas, y estas partculas pueden llegar a ser muy pequeas en la tierra tpica del campo.
En resumen, cuanto ms denso y compacto sea el sustrato en el fondo de la maceta, mayor cantidad de agua retendr y mayor ser la capa saturada en la que no podrn vivir las races.
Este fenmeno no slo se produce en macetas, también puede darse en la naturaleza cuando se encuentran dos capas diferenciadas de tierra: bajo una primera capa aparece otra ms impermeable, por ejemplo arcillas compactas o incluso roca. El agua, antes de continuar descendiendo, se acumula en la franja situada justo sobre la frontera entre las diferentes capas hasta que ésta se satura. No es infrecuente que un jardinero descubra que, tras desenterrar alguna planta que no acaba de desarrollarse como es debido, hay una inesperada capa de rocas o arcilla unos pocos centmetros bajo la tierra en la que la haba plantado, encontrndose as la tierra encharcada y multitud de races podridas. Justo la misma situacin que tenemos en una maceta en la capa ms profunda, la que se encuentra sobre el fondo del tiesto. En realidad en una maceta el efecto es ms acusado pues el sustrato se encuentra casi completamente rodeado.
De todo esto se deduce que en pleno campo es factible plantar en suelos ms densos que llevarn al fracaso de ser utilizados en macetas.
Como efecto secundario se puede comentar que la tierra tpica de campo al estar formada en gran proporcin por partculas de tamao muy pequeo, casi polvo, va a ver como éstas son arrastradas hacia abajo con cada riego empeorando aun ms si cabe la situacin de la capa saturada de agua del fondo de la maceta, adems de ir dificultando con el paso del tiempo la evacuacin de agua por los agujeros de drenaje hasta el punto de poder obstruirlos casi completamente.

Otra diferencia entre el cultivo en el campo y en una maceta es la disparidad de temperaturas que puede llegar a alcanzar la tierra en ambos medios. En el bosque, a unos centmetros bajo la superficie, la temperatura es bastante estable y en verano puede rondar entre los 20 y 30 grados. En una maceta situada al sol se pueden superar los 40 grados con facilidad en su interior, pudiendo llegar a la temperatura de ebullicin del agua si el clima es muy clido, y sobretodo si el material de la maceta no es de calidad (macetas de plstico, por ejemplo, malas cermicas, o incluso esas latas que a veces se pueden ver recicladas como improvisados contenedores). Las consecuencias de estas temperaturas tan elevadas son diversas: en primer lugar pueden acabar daando las races a partir de cierto punto, y en todo caso dificultando su labor; en segundo lugar, unidas a una humedad elevada, favorecen un enorme incremento en la actividad de los microorganismos del suelo. Algo que como veremos algo ms adelante puede ser bastante perjudicial para el buen desarrollo de la planta.

Por ltimo podramos comentar an otra diferencia entre el cultivo en el campo y en un contenedor, aunque pensando un poco seguramente se podran encontrar ms, y es el hecho de que en una maceta se dispone de un espacio muy limitado; espacio a compartir tanto por el sustrato como por las races del propio rbol. Con plantas anuales puede no ser un factor muy significativo, pero con las leosas es algo fundamental. Las races del rbol van a crecer ao tras ao, tanto en longitud como en calibre, durante una buena cantidad de meses cada temporada a diferentes velocidades segn la especie, pero creciendo indudablemente. Por ejemplo la raz de un haya puede crecer unos 5mm al da, pero la de un chopo puede llegar al centmetro diario, y eso es una gran cantidad de espacio que va a ser ocupado en detrimento del sustrato que se ir degradando por la accin erosiva de las races. Si se parte de un sustrato muy compacto, las races empeorarn la situacin compactndolo an ms.