Webs Personales Globered
Consigue tu propia página web
Portal Bonsai
0 0 0

Parásitos

Algunos de los parásitos más comunes que dañan a nuestros árboles

Por: Webmaster | Publicado: 10/12/2008 12:46 | |
Parásitos

Araña Roja y Amarilla:

Son dos tipos de ácaro bastante similares que se pueden diferenciar claramente por el color que presentan; rojizo una variedad, amarillenta la otra, de ahí su nombre. Son tan minúsculos que resulta poco menos que imposible distinguirlos sobre el envés de las hojas en el que suelen concentrarse. En realidad la mejor forma de apreciarlos es colocar una hoja de papel blanco bajo las ramas y sacudirlas ligeramente con la mano, si el árbol se encontrara atacado por estos parásitos se podrían apreciar unos diminutos puntitos rojos, o amarillos, moviéndose sobre el papel. Pero aun así son tan pequeños que incluso correteando sobre un fondo blanco cuesta distinguirlos.
Sólo si la plaga se encontrase muy avanzada se podrían detectar sin dificultad a causa de la fina tela que estos ácaros van tejiendo entre las ramas, aunque llegado este punto el bonsái es más que probable que se hallara en serios problemas.

Síntomas:
En general estos ácaros provocan una progresiva pérdida de color en las hojas hasta que éstas acaban por caer. Si se trata de coníferas las hojas amarillean para luego tomar tonos pardos justo antes de desprenderse, mientras que en árboles de hoja caduca aparecen picaduras en el limbo de la hoja y pequeñas manchas en el envés, finalmente la hoja toma un color grisáceo y cae. Si la infestación es masiva aparecerán en ambos casos finas telas sedosas cubriendo el follaje dificultando así el paso de la luz y por tanto la función clorofílica, aunque la acción más grave de estos parásitos es el debilitamiento general de la planta a causa de la succión de la savia que les sirve de alimento.

Remedios:
Una vez se ha detectado la plaga hay que tener claro que los ácaros prefieren ambientes secos y cálidos, así que una forma de prevención y llegado el caso de control de la plaga, es elevar el grado de humedad en la planta pulverizando las hojas con regularidad. Podar y destruir las ramas afectadas es una ayuda pero no suele ser una buena idea en caso de un bonsái pues uno acaba perdiendo el trabajo de varios años. Justo antes de primavera es conveniente rociar con aceites amarillos, ovicidas, para eliminar en lo posible los restos de plaga del año anterior antes de que las larvas salgan de sus huevos. Y durante primavera y verano fumigar con acaricidas específicos.